Soyborderline nació por la necesidad de comprender el caos interior que me abatía y no permitía poner orden en ningún aspecto de mi vida. Cuando me diagnosticaron el trastorno límite de personalidad no sentí alivio, ni tan siquiera quise saber teóricamente su significado. Al fin y al cabo mi sufrimiento y sus consecuencias tenían un nuevo nombre y nada iba a cambiar.
No tardé en querer saber si era la única rara o en realidad todos mis síntomas estarían escritos en manuales, estudios, investigaciones y hasta en noticias. Comprendí que no podía quedarme con los brazos cruzados y dejarme abatir por tanto testimonio lleno de dolor, ira, desesperación y miedo.
Estaba desorientada, llevaba casi toda mi vida con este trastorno sintiéndome un desecho. Ahora parecía que todo apuntaba que en esta oscuridad entraría un rayo de luz. Es posible que fuese demasiado optimista y creyese que con la medicación el resultado iba a ser notable en poco tiempo. No fue así, ya que los resultados de mi mejoría o empeoramiento tardaban en aparecer.
Pensé que todo estaba perdido, pero después de una de mis innumerables subidas y bajadas decidí hacer algo por mí. Abrí un foro pensando en que nadie iba a escribir (como alguien iba a querer escribir en el foro de una "loca") pero aún así tenia el convencimiento de que me vendría bien para crear una rutina, aunque fuese pequeña.
Al poco tiempo fui testigo del apoyo de muchas personas, de historias que me ponían los pelos de punta, de gritos desesperados suplicando ayuda y me sentí por fin una persona, un ser humano que sufría y que tan solo había sido víctima de una infancia muy negra.
He pasado por muchas etapas, he sufrido y sufro varios síntomas, he estado ingresada, me he hecho mucho daño y también he hecho daño a personas que nunca se lo han merecido, aun así no he perdido las esperanzas de mi soñada estabilidad. Hoy en día puedo decir que parte del trastorno se ha quedado en un rincón y no le dejo salir. He aprendido a dominar muchos impulsos, malos hábitos y la ira.
Hago de mis intenciones de maltrato a mi misma una fuerza para hacer todo lo contrario, construyo en vez de destruir, escucho en vez de gritar y sobre todo utilizo el freno antes de caer al vacío. He aprendido a conocerme y he descubierto que se puede conseguir una mejoría y disfrutar de ella.
Aún me queda mucho camino, he decidido hacer de mí aquello que me negaron nada más nacer, quiero ser una mujer que pueda quererse y querer, confiar, recibir sin miedo y disfrutar de esas pequeñas cosas que todos tenemos a nuestro alrededor y yo no he sabido valorar.
Estoy aprendiendo a perdonarme, a no sentirme culpable, a decir NO, a poner límites y a aceptar mis defectos como algo normal y necesario (sin dejar de trabajar para mejorar).
Veo hacia atrás y me doy cuenta de que no ha sido fácil ir desprendiéndome de todo aquello que me pesaba, pero os puedo asegurar que vale la pena confiar en uno mismo, es maravilloso descubrir que haces cosas bien y que tan solo con un suspiro de satisfacción encuentras paz dentro de ti.
Creo que todos avanzamos, hasta aquellos que creen que no lo hacen y que nunca lo harán, es una cuestión de la propia existencia, de la vida, de nuestra especie, yo que sé. Así que imaginaros si os ayudáis y os dais un empujoncito vosotros mismos.
No olvidéis decir cada mañana: "Yo sí puedo".