Ni más ni menos que el hecho de sufrir el famoso Trastorno Obsesivo Compulsivo o, como se lo conoce popularmente, TOC.
Se trata de un problema psicológico que -se estima- afecta aproximadamente al 2 por ciento de la población. Rituales, obsesiones, escrupulosidad y compulsiones son algunos de los síntomas que -según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV)- se encuadran dentro de los denominados “trastornos de ansiedad”. Las obsesiones, explican los especialistas, son pensamientos, ideas, imágenes o impulsos que persisten y recurren, lo que son vividos como sin sentido por parte del quien lo padece.
Las compulsiones, en tanto, son conductas que se repiten una y otra vez como, por ejemplo, lavarse las manos reiteradamente o verificar recurrentemente haber cerrado bien la llave del gas. Se trata de un trastorno que, por lo general, suele tener las primeras manifestaciones alrededor de los siete u ocho años y que se agrava a medida que se acerca a la adolescencia y a la etapa adulta de la vida.
Sin embargo, y más allá de las explicaciones que ofrecen la psicología y la psiquiatría, desde teorías como el Psicoanálisis -donde se lo considera un tipo de neurosis, en este caso, neurosis obsesiva- se ofrece una mirada diferente y subjetiva, apuntando sus causas a un conflicto intrapsíquico que hunde sus raíces en la infancia.
Para la médica psiquiatra y psicoanalista Diana Snaidman (M.N. 60911), más allá de los rituales y los reproches -típicos del TOC- éste se va constituyendo mucho antes y no comienza con lo evidente de las conductas.
“Si bien lo primero que se observa son conductas como lavarse repetidamente las manos, siempre preexiste una alteración de las ideas que no se presenta de manera evidente. Se trata de reproches y autorreproches que el sujeto piensa sobre algunas conductas que tuvo en su infancia”, explicó.
La profesional aclaró que “experiencias sexuales infantiles que todo ser humano tiene, sientan
las bases de una forma particular de neurosis que lleva a lo que hoy se conoce como TOC”. “Estas experiencias se van a tramitar de acuerdo al tipo de defensas psíquicas que el sujeto tenga”, aseguró, para remarcar que “van a producir autorreproches de acuerdo a la forma en que fueron sentidas, ya que no todas las personas las sienten de la misma manera”.
En la resolución de conflicto y su posterior derivación hacia una neurosis obsesiva, tienen prevalencia las fantasías que se forman a través del tiempo.
La doctora Snaidman consideró que “estas experiencias infantiles implican la curiosidad por lo sexual típica en los niños, observada por los adultos en juegos como el del doctor”.
Es común que los niños y niñas pequeños sientan avidez por saber acerca de las diferencias sexuales e investiguen y se trata de una etapa normal del desarrollo, según explican los especialistas, por lo que recomiendan que los padres no se preocupen, por ejemplo, cuando las nenas desnudan a sus muñecas.
Para la profesional consultada, “existen experiencias sexuales traumáticas, como puede ser el caso de ver o escuchar a los padres teniendo relaciones, lo que debe siempre evitarse”. Es que, aclaró, “los juegos infantiles normales se distorsionan con estas experiencias traumáticas y la combinación de ambos pueden constituir autorreproches y síntomas que progresen hacia una neurosis obsesiva, es decir, un TOC”.
Pese a que suele decirse que se trata de un trastorno bastante resistente a los tratamientos, la doctora Snaidman recomendó la consulta con un profesional idóneo, ya que la terapia psicológica puede brindar un importante alivio al sujeto, aunque -resaltó- “hay veces que ésta debe combinarse con medicación”.
Tips:
Las obsesiones del TOC quedan dentro del ámbito del pensamiento e incluyen: temores injustificados que aparecen de manera recurrente, pensamientos prohibidos, escrupulosidad y rituales que los llevan a determinadas conductas, como rezar.
Si bien puede afectar tanto a varones como a mujeres, habría una mayor incidencia de TOC en el sexo masculino. Las primeras manifestaciones obsesivas suelen aparecer a los siete u ocho años, aunque no siempre progresan hacia la enfermedad.
UNA ENFERMEDAD QUE SE PUEDE Y DEBE TRATAR
La Psiquiatría actual considera eficaces para el tratamiento del TOC algunos antidepresivos que actúan sobre la recaptación de serotonina. Sin embargo, recomiendan que éste vaya siempre acompañado por algún tipo de terapia psicológica.
La investigación infantil sobre lo sexual es algo normal en las primeras etapas del desarrollo. Los niños y niñas suelen desplegar esta curiosidad a través del juego, el medio más saludable que tienen para hallar las respuestas a aquello que les preocupa.
Expertos que estudiaron el trabajo del escritor Charles Dickens revelaron que este verdadero maestro de la literatura inglesa, que retrató la sociedad victoriana como nadie, habría padecido TOC, aunque, aseguran, en una forma bastante leve.
Por lo general, cuando una persona es excesivamente limpia u ordenada, se cree que éstas características son parte de su personalidad. Recién cuando esto comienza a molestarle al sujeto o a su entorno, se realiza la consulta profesional
fuente: http://www.diariopopular.com.ar/notas/123048-que-tienen-comun-woody-allen-dicaprio-y-charlie-sheen
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