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Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Arete.
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Siempre me gustaron las perforaciones. La primera fue en la lengua, hace como 5 años. Fue una mala perforación, me lo quité pero a los 6 meses fui a hacérmelo a otro lugar en mi tierra natal. Mi madre casi lloró cuando lo vió. Tuve que quitármelo porque me lastimaba mucho.
Le siguió uno en la ceja, un año después y al siguiente otro en la espalda, en la cadera. El de la ceja tuve que quitármelo cuando decidí ser profesora, el día de mi entrevista de trabajo. Pero decidí conservar el de la espalda en memoria de mis tiempos "rebeldes", aquellos en los que disfrutaba el dolor que me causaban las perforaciones. Antes de descubrir las rebanadas.
Hoy tuve problemas con un alumno y decidí reportarlo, como represalia me "acusó" con la directora por mi arete (ya que en la escuela está prohibido usarlos) y me pidieron que me lo quitara. No quiero, no quisiera. No sé por qué una perforación pueda significar tanto para mí.
Hoy tuve cita con el psiquiatra. Siempre salgo triste. No entiendo como en 20 minutos me pueden bajar tanto el ánimo. Llegué y lo primero que preguntó es qué nuevo novio traía; ninguno, contesté. Del problema con el alumno dijo que me puse a su nivel. Cuando le dije que tenía días sintiendo una gran tristeza y vacío contestó: "ha de ser porque no tienes a nadie a quien manipular, a quien manejar para que haga lo que tu quieras". Y cierra su consulta con un "estás mejorando". Mierda.
Sigo con las mismas dosis de medicamento y con la misma dosis de tristeza de ayer. Con ganas de mandar todo a la mierda y a la vez con ánimos de levantarme mañana para ir a trabajar.
Dualidad: Idealización-devaluación. Amor-coraje. Tristeza-euforia.
Mientras aún me espera alguien que quiere ser el padre de mis hijos... Sabe que sigo amando a mi flaco, que no estoy lista, insiste en que esperará. Busca hacerme reír para que olvide mis preocupaciones, está a pesar de mis cambios de humor y no me ha reprochado nada en los 6 meses desde que se me declaró. Y vaya que le he hecho peores cosas que a los anteriores. A pesar de todo me quiere para esposa, para toda la vida. ¿Y yo qué quiero? No me quiero volver a enamorar nunca.
Un fuerte abrazo.



