Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
La ilusión por la vida es una ilusión óptica.
He perdido la ilusión.
Recuerdo que cuando era chiquita me despertaba por las mañanas con la ilusión de salir a la calle a jugar. Mi mente se sucumbía en una aventura en la que yo era la protagonista. Salía al campo a correr, esconderme y subirme a los árboles. Me gustaba observar a mis perros y gatos, jugar a ser espía e inventar nuevas recetas de barro y plantas.
Los días de colegio las aspiraciones cambiaban, me levantaba somnolienta pero deseando ver a mis amigos para comentar sucesos, cambiar cromos y jugar al escondite.
Algunas veces me despertaba con el simple deseo de ponerme ante un papel en blanco y dibujar. Cuando me sentaba en la silla y con un lápiz en mi mano empezaba a mirar el papel en blanco, éste se hacía más y más grande y mi imaginación se desbordaba. Muchas veces conseguía plasmar mis aventuras en el papel, otras no, pero ya lo había soñado.
...Cansada del cansancio.
El cansancio es una de las tareas a solucionar diariamente. Es como un pez que se muerde la cola.
Me despierto, me siento cansada, no he dormido bien, me voy al trabajo o a hacer mis tareas, me siento pesada y arrastro mis pies, no consigo trabajar al 100%... Me duelen los pies, las piernas, el alma… a pesar del cansancio sigo con mis tareas y me siento aún más cansada.
Tengo un momento para descansar y me echo en la cama. Tengo pesadillas, no consigo desconectar, el estrés se me echa encima… me despierto y sigo cansada… y vuelvo a mis tareas.
A veces pienso si es mejor vivir en la oscuridad del vacío, pero sin embargo en la paz.
...Presión social
La presión social no ayuda en absoluto..
He hablado con la sociedad y me ha dado prisas. La humanidad me insiste en que ya debeía tener hijos por ser una mujer de 27 años, y que si no me doy prisa no serviré para nada.
Ésta sociedad me exige ser un personaje modelo exterior e interiormente. Debo ser guapa, inteligente, amable y además hacer algo que valga la pena.
Tener unos horarios estables de sueño, de alimentación, de trabajo, de ocio y de descanso. No cumplo ninguna de ellas, bueno, sólo la del sueño peo no consigo descansar.
Yo siempre quise ser madre, tener una familia con un marido al que querer y me quiera. Unos hijos a los que les enseñaría todo lo que me ha gustado que me enseñen e intentar inculcar educaciones nuevas adecuadas.
...Descansar en Paz.
Esoy tan apática que no me apetece ni respirar...
No me motiva nada, todo me duele, todo me asusta...
Estoy cansada, muy cansada, no quiero hacer nada solo quiero por favor descansar
Por favor quiero descansar, quiero k pare todo esto, que pare ya por favor, allá donde vaya me persigue, no deja de hablarme, no me deja en paz, se repite una y otra vez como un disco rallado y no tengo botón ni enchufe que desenchufar. Queda permanente. Yo no soy como vosotros, yo no puedo.
No tengo ánimos no tengo fuerzas ni para intentarlo. Cada día que salgo a ocupar un poco más mi tiempo, para activarme... cada día me encuentro peor. No he dejado el medicamento. No puedo fingir estar bien si no lo estoy ¿es que no se puede entender eso?
Y ahora dime, ¿por que no puedo descansar? ¿Por qué no puedo descansar? ¿por qué?
¿Por qué no puedo dejar de sufrir aunque eso signifique dejar de vivir...? A mi no me importa la vida se la doy con gusto a alguien k la necesite a alguien k este a punto de morir y desee vivir. Lo regalo TODO. Por que solo quiero descansar en paz.

Estoy tan harta de todo...
Estoy tan harta de todo...
harta de seguir para nada, para no poder conseguir lo que siempre soñé, tener una familia. Un marido al que quiera y unos hijos que crecerían estupendamente. Jamás podré ser una buena madre, jamás podré ser madre.
Una lleva unos años consigo misma, y ya empieza a conocerse. Ya sé que no podré dejar el medicamento, y sin poder dejarlo no podré quedarme embarazada. Yo quisiera salir a la calle, relacionarme con los demás, enamorarme, enfadarme, entristecerme y volver a estar contenta en un rato, pero ahora es como si se muriera alguien cercano día a día. Cada día hay un duelo, cada día hay un dolor extremo. Cada día es lo mismo.
Estoy cabreada, tanto que me abriría cada parte de mi cuerpo empezando por el pecho. Abriría y sacaría todo lo de dentro como si destripara una calabaza. Me arrancaría los pelos a puñados, arrancaría mis uñas, rompería mis dientes y mis huesos...
Estoy atrapada en esta mierda, jodidamente atrapada. Prefiero morirme a vivir para nada. Nada me hace ilusión, NADA.

Maldita Ansiedad.
Maldita ansiedad que resides en mi pecho agobiando a mi corazón. Tú tienes la culpa de todo. Tienes la culpa de cómo soy, de cómo pienso y de cómo me manejo.
Si pudiera cogería esa daga para abrir mi pecho y así, maldita ansiedad, obligarte a salir.
Eres tan dolorosa que bloqueas la entrada de aire a mis pulmones. bloqueas cualquier sentimiento de paz y de tranquilidad. Por las noches adoptas forma visual, y sigues atemorizándome... esos ojos tan profundos y penetrantes, esa mirada malévola que se clava en mi nuca... No desapareces ni a sol ni a sombra. Esta noche cogeré tu imagen y te estrangularé como tu haces conmigo, a no ser que me pase como siempre y quede paralizada ante tan rigidez y frialdad.
Ya hace tiempo que me dejé llevar por tu fuerza, hace tiempo que desistí, que dejé de luchar... Y tampoco estoy mejor que cuando luchaba. Solo quiero vivir ¿me entiendes maldita? yo solo quiero vivir y poder buscar la paz conmigo misma. Pero ni intentando dañar la piel me sirve ya para darte tu dosis de droga, porque siempre me pides más.
¿Cuándo acabarás conmigo maldita? no me hagas sufrir más y vénceme, pero acaba ya.
Maldita ansiedad que no puedo vivir contigo, ni tampoco sin ti.

Cuando alguien te importa de verdad.
Cuando quieres a alguien de verdad tienes una sensación de querer compartir con esa persona todo lo que te suceda al día. Te mueres por verle y contarle todas tus alegrías y tus penas, hacerle reír y hacerle sentir cosas. A veces se le llama amor, a veces se le llama amistad y otras veces no tiene nombre.
A mi me pasa contigo. Yo quiero verte cada día, contarte y que me cuentes tus cosas, sentir tu mirada en mi corazón, oler tu dulce aroma, oír tu voz... ayyy.. esa voz que al captarla me pinza el estómago como si de mi primer amor se tratara, y todo eso porque me importas.
Porque me cuesta mucho tratar a las personas, porque me cuesta mucho quererlas y porque me cuesta mucho demostrar lo que siento. Porque contigo no tengo que esconderme de nada, porque siempre estas ahí incondicionalmente.
Pero soy una estúpida. Tengo gente al rededor que me demuestra que me quiere, pero no le pesa el mismo valor que como si me lo dijeras tú, y por eso soy una estúpida. Porque yo siempre supe lo que tenia antes de perderlo.
Me cuesta tanto expresar lo que verdaderamente siento, que lo acabo haciendo todo al revés. En vez de demostrarte que me alegro de verte, me quedo seria y enfadada como si nada pasara por mi estómago. En vez de decirte que te he echado de menos te digo que no me apetece mucho volver otro día, como si nada pasara por mi corazón.
Ahora me muero por llamarte y decirte todo lo que siento y todo lo que pienso, y no me atrevo. Y todo esto porque de verdad me importas.

Tan real que da miedo...
Tan real que da miedo...
Hoy estoy pensando realmente en abandonar, no es propio de mí, pero no puedo sufrir tanto. Me aíslo completamente de todo hasta de mí misma con tal de no sentir ansiedad o que no me aumente, y eso no es vivir. Si salgo a la calle e intento hacer cosas me expongo a que el virus de la ansiedad me destroce, pero si me encierro en mi habitación me expongo al vacío crónico y me deterioraré.
Es un todo o nada, quiero vivir, pero vivir bien. O vivo bien o no vivo... Me estoy desesperando... me duele tantísimo el pecho que lo abriría y metería la mano hasta dar con la maldita bola que me hace morirme así.
Mi vida ya no es vida, yo morí y con ella se fue mi alma y esta vagando en pena por el mar de los espíritus incomprendidos. Lo que duele no es el cuerpo por mucho que me empeñe en quemarlo. Yo ya no soy yo.
Joder tengo la sensación de estar escribiendo una carta de despedida... Quisiera no haber nacido...
...La Neurosis Noógena.
Leí un artículo sobre la Neurosis Noógena que decía: “La neurosis noógena que observamos con tanta frecuencia en la actualidad se origina en una frustración existencial del hombre moderno que no encuentra la manera de satisfacer su necesidad de sentido, de dar un contenido coherente de significados, valores y trascendencia a su existencia”.
Otro artículo decía que: “Contrariamente al animal, el hombre carece de instintos que le digan lo que tiene que hacer y, a diferencia de los hombres del pasado el hombre actual ya no tiene tradiciones que le digan lo que debe ser. Entonces, ignorando lo que tiene que hacer e ignorando también lo que debe ser, parece que muchas veces ya no sabe lo que quiere en el fondo.”
Me doy cuenta que ya no sé lo que quiero ser ni a dónde quiero ir ni tampoco qué quiero hacer, y todo esto me hace entrar en una crisis existencial, no saber nada sobre lo que quiero hace que no quiera ser nada, ni hacer nada, perdiendo así el sentido de todo.

Yo soy de piedra
Yo soy de piedra, soy una estatua, una roca, un mineral...
Nada puede afectarme yo soy de piedra.
Puedes decirme hasta lo más hiriente, no me afecta.
Podría darme golpes contra otras rocas, no lo siento.
...De nuevo mi pensamiento y yo...
Aquí estamos de nuevo mi pensamiento y yo luchando a muerte contra la muerte, en una batalla sin fin. En una batalla que no tiene principio ni principios, donde cualquiera de los dos puede perecer, o los dos.
Ha habido días de tristeza y de soledad, días de alegría y emociones, y lo único que importa es que tengan un sentido. ¿Pero que hay de los días vacíos? esos días en los que parece que no sientes nada, que no piensas nada, que no quieres nada... y en realidad no es que no sientas, piensas o quieras nada, es que no sabes lo que sientes, lo que piensas ni lo que quieres... Así estamos mi pensamiento y yo, luchando por darle sentido a las diminutas cosas que hacemos... y vuelvo a preguntarme si algún día ganaré yo la batalla.
No soporto sentirme así, no soporto no saber lo que siento... no soporto no querer vivir, no soporto no saber vivir... Quiero dejarme llevar, soltar los brazos, flotar y dejarme llevar por las corrientes del mar...

Bomba de Relojería
Dentro de mi pecho hay una bola enorme en la que se refugian millones de sentimientos confusos que luchan entre sí a cada segundo. Del mismo modo, en mi cabeza hay miles de millones de pensamientos ambiguos que destrozan mis neuronas por momentos.
Soy como una bomba de relojería, en cualquier momento puedo explotar.
No puedo entenderme, ¿qué soy? ¿para qué estoy aquí? ¿qué sentido...?
Ya sé, es mejor no pensar en estas cosas... sí es como cuando te dicen: "anímate", hay buena intención en esas palabras pero, en realidad no sirven para nada.
Soy una cobarde, huyo cuando llega el momento, no sé darte lo que quiero darte... Soy una cobarde...
...Y tú ni te enteras...
Estamos de acuerdo en que soy como una bomba de relojería, de acuerdo en quién eres tú y quien soy yo, y de acuerdo en qué tipo de relación tenemos. Pero no estamos de acuerdo en las cosas que puedo hacer o no. No me conoces lo suficiente a pesar de ser casi como mi propia conciencia. Busca más en mi, porque se te escapan muchas cosas, cosas obvias desde mi punto de vista, cosas que sólo sé yo, cosas que no te digo pero las siento. No te las digo porque me cohíbe tu presencia. Y tú ni te enteras.
Tienes derecho a no darme lo que necesito, tienes derecho a pedirme más... pero no tienes derecho a hacer que me sienta mal si no lo hago. Tengo derecho a quererte y tengo derecho a recibir de lo que te doy. Así que por favor presta atención a mis palabras, presta atención a mis sentimientos e intenta descubrir qué hay ahí, si tu das el paso se me hará más fácil no ocultar los detalles. Por favor te ruego que no me hagas daño...te lo ruego.
¿Y si el tren descarrila?
¿Cuántas probabilidades hay de que descarrile tu próximo tren si los tres últimos que has cogido lo han hecho? Prefiero ir a pie, pero me canso demasiado y no veo nunca el destino ya que caminar es ir por medio de campos, bosques, desiertos y selvas sin un sendero que lleve a ningún lugar... no tiene sentido... pero ¿cómo se yo que este tren no va a estrellarse? el único modo de saberlo es subiéndome a él. ¿Será una acción "kamikaze"? ¿O más bien algo valiente? Laura me dice que es valiente, él me dice que no suba, que me estrellaré.
Personas ajenas internas...
Después de pasar noches sin dormir empiezo a agobiarme porque no me siento normal, no puedo ser una persona que se despierta por la mañana con unos propósitos del día y eso hace que mi vida vaya vaciándose.
Tampoco puedo acostarme sin elegir no tener fantasías irracionales con gente lejana a mí sólo por sentir el cariño que ansío, otro sentimiento real pero irracional que persiste en mi continuamente junto a mi conciencia. Sí esa vocecita que me dice qué debo o no debo hacer y que muchas veces se equivoca y me dice precisamente lo que en el fondo se que no tendría que hacer, pero me lo dice, me lo dice con tanta fuerza que lo hago.
No soy una desgraciada, no es que no valga nada y por supuesto, no es que nadie me quiera, es que yo no formo parte de mí. Sé quien soy, dónde nací, quienes son los que me rodean y también sé como debería ser (más o menos) mi vida, pero ni siquiera me acerco. En mi cabeza hay más de una voz y me dicen varias cosas distintas a la vez, y pese a ser mujer, no logro separarlas y decidir cuál vale más, o cuál es "la correcta" porque cuando me paro a escucharlas una de ellas me invade y me "posee" obligando a mi cuero a hacer lo que ella quiere. Sí, eso es soy más de una y de dos personas a la vez. Hay una en concreto que no lleva mi nombre de nacimiento, esta persona de mi interior se llama Laura y no es mala sólo es una amiga que me saca de algunos apuros en los que otras me meten, así que se podría decir que es una amiga. Los demás no me han revelado su nombre pues prefieren no se descubiertas para que no pueda ordenarles salir de mi mente ni manipularlas antes de que ellas lo hagan conmigo. No todas son mujeres, pues se que hay uno, el mas peligroso que no es mujer y es el mas fuerte, el que puede callarles a las demás y penetrar directamente en mí cuando estoy más débil.
...Déjate sentir lo que sientes...
Déjate sentir lo que sientes, deja que la tristeza se meta en ti y dañe todo lo que toque, déjale que haga su trabajo, la muerte aun no esta cerca, pero el dolor siempre estará ahí. Es peor sentirse solo que estarlo de verdad... tengo miedo a no controlar mi mente, mi cuerpo, mis impulsos… sólo soy una hormiga más, a la que cualquiera sin fijarse pisa y que carga con sus toneladas a la espalda sólo por que es lo que toca. Me conozco, o eso creo, y sé hasta donde puedo llegar, y eso me preocupa, porque si paso esa línea las puerta de atrás se va a cerrar y no tengo la llave, y las ventanas aunque se abran es de noche y está todo oscuro, porque el sol se ha ido y no sé cuándo volverá. Si sabes lo que pasa por mi cabeza dímelo, porque yo no entiendo nada. No entiendo porqué me pasa todo esto, por que intento pararlo con frenético esfuerzo que hace que me desahogue por otro lado. No se trata de que otros sepan que me pasa algo, no se trata de que nadie me compadezca, no se tarta de que nadie me demuestre que no estoy sola, se trata de que yo deje de sentir esto, esto que me está matando. Es como una sombra oscura y fría que esta traspasando mi cuerpo, empezando por mi pecho rasgando mi corazón. Me lo temía, me daba miedo, demasiado miedo, no quería volver a sentirlo pero ahí está, no te puedes engañar, porque ahí ha estado siempre, esperando a que te sientas débil para acecharte e introducirse. Cuando entra, ya no hay marcha atrás, ahora hay que volver a hacerlo. Estoy tan segura de que todo el mundo sufre de un modo u otro, pero también estoy segura de que nunca nadie va a sentir lo que siento yo. No sé donde amarrarme, porque desde el fondo del pozo, me tiraron cuerdas antaño, unas no estaban bien sujetas y a las otras tengo que trepar porque no son lo suficientemente largas. Seria estupendo trepar si no tuviera los brazos y las piernas inutilizadas. Soy una idiota por dejarme llevar, y soy idiota por intentar evitar que se me lleven. Me niego rotundamente a llorar, porque llorar no es de cobardes, es de valientes y si lloro admitiré que la oscura y fría sombra ha podido conmigo, y seré demasiado vulnerable. Entro y salgo de mí misma sin control alguno, y no sé como hacer para controlar todo esto.



