Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
¿Sabéis qué dice?
Para mi suerte hoy tenía que ir a la psico porque desde hace unos días no me siento muy bien. La verdad es que no es un malestar espectacular pero sí suficiente como para que me ponga en alerta. Dice la psico -es ésto coincidimos- que quizá no me suceda nada diferente a una bajada del estado de ánimo , sólo que yo la analizo y la mayoría no repara demasiado en ella. Claro, en mí se da el factor miedo porque conozco bien que es una depresión y no quiero ni pensar que pueda caer en ella. En realidad lo que me pasa es que tengo mucho sueño y astenia: no me apetece hacer nada, todo me parece cansado e incluso el sexo ha perdido atractivo para mí últimamente.
Todo comenzó antes de fin de año, cuando me planteé que es verdad que estaba muy bien pero que tenía la sensación de cierta paralización en mi crecimiento personal. Además, me había protegido tanto con respecto al enamoramiento que estaba expulsando a la gente de mi vida al menor error. Después vinieron los síntomas que expongo arriba. Como también sueño mucho con personas de mi pasado, dice la psico que observa en mí cierto miedo a normalizar mi vida y que por eso revivo mi pasado y me conforto en el deseo de dormir. En cuanto a los enamoramientos, añade que cuando estaba en esas situaciones mi vida cobraba mucha viveza y que al no tenerlas ahora se nota la insatisfacción que me produce. Como comprende que quiera huir de la inestabilidad que esa emoción me provoca, deja en mi mano decidir correr el riesgo de permitir que alguien se me acerque en ese sentido o no hacerlo. En cualquier caso, buena parte del aburrimiento vital que padezco es debido a esa circunstancia.
En resumen, argumenta que tengo dos opciones: la primera sería pensar que puedo y quiero permitirme el estado de pereza y sueño y, la otra, retomar mis responsabilidades de forma inmediata. Por supuesto, no hay duda de que debo y quiero hacer lo segundo, así que mañana y como primera medida, he quedado con una amiga para desayunar, después haré todo lo que pueda de mis obligaciones abandonadas y retomaré el gimnasio. Por la tarde daré clases y a partir de aquí tengo que preparar un programa radiofónico del que me hago cargo esta misma semana. Además, está mi colaboración con el periódico y en una tertulia política también en radio. Bueno, no estará mal si soy capaz de reasumirlo todo sin que represente problema.
BITÁCORA
He pasado unos días desaparecido de aquí ocupado en mis cosas y con la fijación del pié que no acaba de sanar. También he reflexionado: casi nada casi nunca es suficiente para el enfado. Me explico: al reentrar en la página me sentí decepcionado -algunos de vosotros lo sabéis-. Después tomé la decisión de marcharme. Maduré la situación y atendí a lo escrito en algunos comentarios vuestros y, finalmente, pensé que era mejor permanecer. Ciertamente, nada es tan importante. Me dejé llevar por una actitud infantil. Cuando de verdad y por la razón que fuere crea que es tiempo de irme, simplemente lo haré; no volveré a amagar. No es maduro ni elegante. Pido disculpas.
Desde hace tres semanas participo en una tertulia radiofónica en una emisora de ámbito estatal aunque, la mesa a la que concurro, trata asuntos de actualidad municipal y provincial. Naturalmente, política. Siempre la política. Es una de mis grandes pasiones. Yo me muevo, ideológicamente hablando, en el ámbito del liberalismo..., en el del liberalismo y en el del humanismo clásico. Sé que la política no es algo que concierna a esta página pero, dado que no menciono ninguna sigla y que sí forma parte de mi modo de ser, he creído pertinente comentarlo.
Tal vez -y sólo digo tal vez-, en los próximos meses me haga cargo de un programa de corte cultural en la misma emisora. Me ilusiona, sólo que no quiere que interfiera con otras actividades. Eso podría llevarme al estrés. El estrés en mí es peligroso, por lo de la distimia. En la misma línea de la comunicación, pronto estará en marcha mi blog personal que sólo está pendiente del logo de encabezamiento. Bueno, esto también me seduce: será otra manera de estar en contactos con mis conciudadanos y lectores. También será básicamente político y socal aunque, naturalmente, nada humano le será ajeno.
Creo que vale por hoy. Ahora me dedicaré a contestar mi correo y a repasar un poco el blog a ver qué hay de nuevo. En otro orden de cosas, sólo decir que me encuentro igual de estable que siempre desde hace bastante tiempo. Esta realidad me lleva a pensar que la estabilidad es posible para todos: tiempo, trabajo personal, ensayo-error, paciencia y la vista siempre puesta en el objetivo y, desde luego, jamás desdeñar la ayuda necesaria. Y, por último, mucho realismo en la marcación de objetivos y tener presente uno de mis eslóganes preferidos: "no espero más soluciones que las posibles".
¿DE VERDAD YO SOY TLP?
Tocaba psiquiatra y le visité. Me hizo esperar más de una hora así que, sumado al problema de mi pié, no entré de mi buen humor en la consulta. Tampoco era para tanto, pero se lo hice saber. Estaba acompañado de una colega y procedí a saludar. Ambos esperaban mi narración. Conté los últimos acontecimientos de mi vida, incluida la visita a la psicólogo, que fue el día 30 y, después de decir que me encontraba bien, lancé mi pregunta: "¿De verdad piensas que soy TLP o que alguna vez lo fui?" "Sí", fue su respuesta.
Le razono: "Realizo evaluciones adaptadas de la realidad y doy respuestas del mismo tipo. Ni padezco ni he padecido pensamiento dicotómico. Ni tengo ni he tenido miedo al abandono. No desrealizo ni despersonalizo. No me pasa aquello de "te amo tanto que te destruyo". Me tengo en gran estima. Se acabó aquello de pasar la vida recomponiéndome, simplemente me levanto y vivo. No consumo alcohol desde hace más de un año y me siento contento por ello. No practico sexo desordenado y vivo con las emociones controladas. No padezco el pavor de la frustración ni del dolor que produce y desde luego nunca he tenido la menor tentación de autolisis. No realizo proyecciones ni negaciones. Mi psicólogo dice que gozo de un largo período de absoluta "normalidad". Y sigo con el etcétera o qué?"
"Bueno, digamos que cuando mi intuición de psiquiatra diga lo contrario, entonces quizá te conteste de otro modo", contestó. Y añadió, "en realidad, lo que preciso es que tus costumbres enraícen, eso es todo. Cuando lo crea conveniente, sólo entonces, puede que cambie mi diagnóstico. De momento me alegro enormemente de que estés tan bien".
Hasta aquí y de forma muy resumida lo que fue mi paso por el psiquiatra. Para los que no me conocéis, diré que yo fui diagnosticado de distimia (depresión menor de más de dos años de duración) hace ya bastante tiempo y que, debido a mi tendencia a establecer relaciones conflictivas, este hombre decidió que yo era TLP. Se da la circunstancias de que él también es el psiquiatra de aquel hombre con quien yo estaba y que es borderline. No sé si por mimetismo en el diagnóstico o por qué otra razon me etiquetó igual. ¡Ah. bueno sí! Siempre ha mantenido la idea -puede que cierta en otros momentos de mi vida-, de que siempre he necesitado mantenerme en el filo de la navaja para poder sentir. Mantiene que el control de mis emociones es tan tremendamente alto que necesito -o necesitaba- experiencias muy fuertes para poder sentir. De ahí lo de mis relaciones tormentosas.
Bueno, yo sigo sin identificarme con el cuadro borderline. Tampoco creo que sea tan importante la etiqueta sólo que desde su diagnóstico sigo cuestionándome si no fui otro de los muchos que han sido colocados en el cómodo cajón de sastre del TLP.
REFLEXIÓN Y PARTICIPACIÓN
Ayer escribí en el blog bajo el título de Indesinenter que, por cierto, significa incansablemente. Es una invitación a continuar el camino de la mejora personal, tanto si se está enfermo como si no: el crecimiento personal es evolutivo y acumulativo y, por ello, no debería acabar mientras nuestras facultades no nos abandonen. Recibí un bonito comentario de Uma43, nuestra querida Sudulce en otros tiempos y entiendo que ésa es la forma de mantener vivo el blog y, en general, una página como esta que se basa en la ayuda mútua. Antes existía una sección que respondía al nombre de Pensamientos. Entiendo que ya no está o, quizá, al volver ahora tengo alguna dificultad para localizarla. En cualquier caso, si ha desaparecido habrá sido por razones organizativas de la página pero quería decir que se trataba de un espacio muy ágil tanto para la expresión como para la opinión. Quizá se piense que para ese meneter está el Foro, pero ya dije ayer que no me gustó cuando participé en él. Mi impresión fue que allí sólo se atiende a las personas que están en estado de total desesperación o quienes han optado por buscar soluciones muy extremas para sus males. Como también dejé escrito en Indesinenter, puede que sólo sea de una cuestión de carácter o de criterio personal. Lo importante es que si aquello sirve a sus usuarios, bienvenido sea.
Pero lo que realmente me ha impulsado a escribir ahora es llamar la atención sobre el hecho de las escasez de comentarios a los artículos. Poco sentido tendrá que la gente no sea leida cuando escribe las cosas que le preocupan o cuando aun habiendo sido leídas, no reciben las opiniones y consejos del resto de participantes de la página. Creo que esta web es de suficiente calado como para que todos asuman que la participación se realice en términos de retroalimentación: digo-dices-digo. Cualquier otra cosa será un espacio para el mayor o menor lucimiento individual, dependiendo en cada caso de las habilidades literarias de cada cual pero con evidente poca eficacia para el fin perseguido. Por otro lado, la motivación es esencial y, sin duda, quie no se vea leído ni comentado, pocas ganas puede tener de seguir participando. Escribo esto para la reflexión. Creo que no estaría mal dedicar un cierto tiempo a hacerlo. Salud para todos.
Indesinenter
Ha pasado mucho tiempo desde que comuniqué con vosotros la última vez. Desde ese momento han sucedido en mi vida cosas importantes, como el fallecimiento de mi padre. En realidad no sé cuántas personas puedan saber bien de qué hablo porque ignoro cuántos de los actuales seguidores de la página me conocen . Bueno, después del verano tuve que volver a Barcelona y los acontecimientos se precipitaron hasta llegar el fatal desenlace que comento. Tas la vuelta me operaron un pie y todo salió bien si exceptuamos una pequeña quemadura que me causaron en quirófano y que me está dando problemas. El chico aquél que fue la excusa para que yo entrase aquí y de quien estuve tan enamorado, ya no es problema puesto que le corté todos los accesos; me da pena que el final haya tenido que ser ese, pero parece que no había otra alternativa. No sé si dije que apareción otro hombre (esta vez 34 años) con quien, porque le suponía madurez, porque le conocía de ante y tenía buena imagen de él y porque disfrutábamos mucho sexualmente, creí que podríamos haber funcionado como amantes sin más demandas. Fue un desastre porque este personaje no se correspondía en absoluto con la idea que durante años había vendido de sí mismo y resultó ser un mentiroso compulsivo y un individuo oscuro. Le dije adiós y no ha afectado en nada a mi vida desde ningún punto de vista. He tenido bastante movimiento de personas y podría decir que en sentido general estoy bastante satisfecho.
La verdad es que disfruto de un período de total normalidad, quiero decir que no tengo que pasar tiempo alguno pensando en problemas que tengan que ver con cómo conducir mi vida porque creo, francamente, que las cosas son sencillamente lo que tienen que ser, como sucede al común de los mortales que viven de forma adaptada. Honestamente, esta es una de las causas que me hace considerar si continuar en esta página o no. La verdad es que ya no paso por aquí y no sigo qué pueda estar sucediendo a otros. Además, no sé de qué ayuda podría servir al estar tan ocupado y no pasar a colaborar. Recuerdo que Canchales me dio ánimos para entrar en el Foro: así lo hice, tuve muy pocas experiencias allí y desde luego mi impresión no fue buena. Claro, que eso también puede ser debido a que mi carácter no vaya con la forma de funcionamiento interno de ese lugar. Sigo colaborando en el mismo medio de comunicación, imparto algunas clases y estoy reacondicionando mi piso. Pronto inicio mi blog particular y espero que se convierta en una forma más de comunicación de las cosas en las que creo, especialmente -aunque no única-de aquellas que atañen a la política y a las ideas que la mueven y teniendo como centro al ser humano, lo que es propio tanto en el liberalismo como en el humanismo clásico.
De momento quedaré en standby y a la espera de saber qué hacer con respecto a soyborderline; no quiero tomar decisiones precipitadas ni estar en el baile de ir y venir. Bueno, espero que estéis bien, luchando por conseguir las cosas que queréis, mejorando en los aspectos más dolorosos del TLP y convencidos de que todas las cosas de la vida tienen una salida hacia mejor. Un fuerte abrazo para tod@s
CRECIENDO SIN PAUSA
Volví a casa el 18 de julio. La estancia en Barcelona fue según lo previsto y tengo la impresión de haber regresado con los deberes hechos. Escribí desde Barcelona un pensamiento titulado "¿¡Dónde coloco la lámpara!?" que no hubo forma humana de que saliera editado. La verdad es que me protegí porque no podía permitirme una recaída distímica y mucho menos en el alcohol. Afortunadamente, ninguna de las dos cosas sucedió y mi padre estuvo cuidado por mí todas las noches durante el mes que pasé allí. Él abandonó el hospital a los 3 ó 4 días de mi salida y está aguantando en casa. Su herida de la amputación de la mitad del pie es de difícil cicatrización debido a la diabetes y además tiene una nueva llaga en el talón. Aal menos ahora no sufre las enormes desorientaciones que padeció en el hospital.
La primera semana en mi ciudad fue estupenda. Yo había previsto volver el 18 porque un mes me pareción un período prudente. El día 19 ya estuvo en casa un hombre que me sorprendió muy gratamente dos semanas antes de irme. Se trata de alguien a quien conozco hace mucho tiempo pero de quien no tenía la menor sospecha de que le gustara ir con hombres. Fue increíble en todos los sentidos: amable, cariñoso, viril y un torbellino. Pero después de varios encuentros ha desaparecido y no contesta ni a llamadas ni a mensajes. No lo entieno porque él también disfrutaba cuando estábamos juntos. La verdad es que en él hay algo que no encajaba desde el primer día, una especie de desajuste económico que no coincide con sus 2 empleos actuales. Es más, en uno de ellos le pagan por día, con lo que parece muy extraño que siempre dijera que no tenía dinero. Desde luego nunca me pidió nada aunque insinuó, la segunda vez que nos vimos, algo así como que no le apetecía seguir viviendo con su madre a causa del materialismo de aquélla. Le adverti que yo no era bueno en la convivencia y que me gustaba vivir solo. Él lo entendió. Comenté, en otra ocasión, que si seguíamos viendo Dios diría a lo que él añadió que todo se andaría. Nos vimos otra vez y quedó conmigo para el día 27, y hasta hoy, desaparecido en combate. ¡Ah!, olvidaba decir que la persona en cuestión fue muy jugadora en su día y que a consecuencia de éso perdió a su novia y el piso en el que iban a vivir. Por mi experiencia cercana puede que en realidad esté jugando y lo niegue como tantos adictos. No sé cuál será su circunstancia en ese sentido pero me siento decepcionado.
El otro joven dio señales de vida estando yo en Barcelona. Llamó desde un número que yo no conocía y amenaza con volver por aquí y quiere quedarse en mi casa. Me presentó a una chica como amiga y no ha parado de llamarme desde que regresé aunque no he contestado a sus llamadas. Además, he sabido algo sobre su pasado reciente que me repugna profundamente. Estuve con la psicólogo y me dijo que me encontraba cada vez mejor, tomando decisiones normales ante las que antes mostraba dificultades. Tiene razón: he crecido mucho en los últimos meses a pesar de que los últimos días me sienta un poco bajo por las dos últimas razones que, como véis, siempre tienen que ver con las emociones. Shalom y salud para todos
HOLA, SÍ, DÍGAME
El 23 de abril escribí por primera vez en este blog. El título era "¿Es borderline? Sólo han pasado dos meses pero ésto cada vez parece más un culebrón. Quienes leyeron aquello más o menos lo recordarán y también las circunstancias posteriores. Además dejé algo en el foro el 2 de junio sin demasiado resultado; tampoco suelo moverme por allí. La cuestión es que hace unas noches sonó mi móvil; otra vez "la visita del rencor". ¡Anda!, aquí no ha pasado nada! Pero, ¿no somos amigos? Esta es la filosofía del saludo telefónico in cluyendo, eso sí, que me echaba de menos. Descolgué porque no conocía el número y no se me ocurrió que pudiera ser él. Vale, ahora resulta que ya no sale con ninguna chica, sino que ha estado viendo a muchas y todas resutan decepcionantes. ¡Qué casualidad! En este momento dice que también se ve con muchas otras. ¡Cómo no! Bueno, todo muy en la línea de machito redomado y habla como si él y yo nunca hubiéramos tenido experiencias que me informan de quién es de verdad. Me pregunta si sigo enamorado de él a lo que le digo que, tal como él suele hacer, no voy a contestar. Argumenta que después del tiempo que hace que no hablamos (o sea, desde que no contesto sus llamada), ya se me debería haber pasado. Después quiere saber si caso de pasar por donde yo vivo, digamos un día, o dos, o una semana o un mes, yo podría alquilarle una habitación. -Supuse que estaba tanteando el terreno para ver si contaba todavía con mi casa igual que la pregunta del enamoramiento era, digo yo, otra forma de ver hasta dónde puede llegar en sus manipulaciones-. Naturalmente estaba borracho. Después añade que vendría con su pareja -os recuerdo que acababa de decir que no tenía ninguna- pero se justifica diciendo que es que se ha enamorado. ¿¡En 30 segundos!? Contesto que terminantemente no. Después siguen sus amenazas veladas y manipuladoras de que podría quedarse en otro sitio y él sabe lo que está haciendo: juega a los celos fundados. También sigue manoseando las desrealizaciones, que no sé si son ciertas o calculadas -recordad que no sé si este chico es TLP o no-, pero es realmente habilidoso en sus olvidos selectivos. Le digo que me pregunte cuando vayan a suceder las cosas y se muestra de acuerdo. Después actúa como si no hubiese pasado el tiempo y se muestra insolente e imponiendo sus deseoas. Finalmente, tuve que colgarle y decirle en un mensaje que me admiraba el hecho de que siguiera pensando que me tenía en la palma de la mano después de todas las muestras de que no es así que le he dado.
Llamó al día siguiente pidiendo explicaciones por ese mensaje. Le aclaré que yo vivo en paz conmigo mismo y bastante contento, transmitiendo y compartiendo esa alegría con la gente. Añadí que a qué viene a abrir viejas heridadas y que es verdad que fui muy amigo suyo mientras que él no -no contestó, el que calla otorga-, pero que ahora, especialmente con la situación tan delicada por la que paso, sólo quiero tranquilidad. Me pidió que olvidase todo lo que habíamos hablado la noche anterior y todas las cosas negativas del pasado. Que podía llamarle cuando quisiera, añadió. Le recordé que tras su decisión unilateral de hablar sólo cada 15 días después de arruinarme con el teléfono en atención a sus demandas, dije que no le volvería a telefonear y que así seguiría siendo. Contestó que ya lo haría él.
Lo preocupante de todo ésto es que me desconcierta, despierta los viejos fantasmas y me deja al socaire de emociones que no deseo. Empleo mis herramientas pero, a pesar de que trato de no imaginar paisajes, estos aparecen. No es una situación demasiado duradera, pero lo suficientemente desagradable como para no apetecerme. Lo ideal es que hubiera llegado el olvido, pero aún no ha sido del todo así; por otra parte, él se encarga de revivir las cosas cuando empiezan a descansar.
Me pregunto una vez más: ¿es borderline o sólo trata de fastidiarme? Si es así, ¿para qué lo hace? Sé que le fui útil, pero ¿no fue capaz de sentir afecto? Todas las cosas que me dijo la última vezque nos vimos en su ciudad ("te he echado mucho de menos", "necesitaba que vinieras", "también he extrañado lo otro" -se refería al sexo-, "tú eres mi vida", etc.), parecen haber sido falsas o, al menos, no muy reflexionadas. ¿Sólo quiere dejar la puerta abierta por si acaso me necesita? ¿Siente algo en el fondo pero sigue sin poder afrontarlo? -Esta es la pregunta más peligrosa de todas-. Yo qué sé. La verdad que todo es para nada. ¡Si al menos supiera si está enfermo o no! Sigue negándose a ver a profesionales a pesar de que reconoce que tiene problemas. Finalmente y aunque ya me encuentro prácticamente bien, me molesta sentirme desasosegado por alguien que, según parece, nunca estará a mi lado. Dos compañeros de la página me aconsejaron en su día que cambiase de número de teléfono -lo que en principio es una buena idea-, pero es algo que no me puedo permitir y que además me parecería darle una victoria que no se merece: imprimir un cambio en algo que es mío sólo por el capricho de alguien a quien quise -¿aún le quiero?-pero que de momento no ha sido merecedor de nada de lo que le di y, todo parece indicar quenunca lo seré, me parece improcedente. Dios quiera que con el tiempo venga el olvido y que este hombre me lo permita.
Y ahora... ¡el hospital!
El próximo martes 16 partiré para Barcelona. Barcelona es una ciudad que siempre he adorado. La encuentro amable, cosmopolita y con ese aire tan mediterráneo a pesar de haberse convertido en una gran urbe, con su áerea metriopolitana que la hace especialmente extensa. Eso sí, me cuesta practicarla en verano porque ya sabemos cómo es el calo húmedo del Mare Nostrumm, tan ingrato para los que venimos de áreas más secas.
Pero bien..., esta vez la cosa va de hospital. Mi padre será intervenido el miércoles 17 en una pierna por complicaciones debidas a su diabetes. Tristemente, los dedos de uno de sus piés corren peligro y en fin... En esta ocasión mi viaje a Barna no es lúdico, sino que responde al deber para con mi padre. Me estresa pensar en el hospital y me retrotrae cuatro años atrás cuando falleció mi madre. Sé que es diferente porque yo sentía un amor muy especial para con ella. A fin de cuentas, como mi padre fue marinero, fui criado por mi madre, mi abuela, mi hermana, mis tías, mis tías abuelas y por un largo etcétera de mundos femeninos. Mi madre falleció de EPOC aun cuando nunca fumó. Fue penoso verla asfixiarse a pesar del oxígeno a lo largo de los años. Y mirad que detalle: se fue con Jesús años después el mismo día que me vio nacer. Fue la despedida de mi cumpleaños y actué como un gestáltico zen: estuve atento a las señales y lo consideré una bendición especial.
Ahora toca el hospital. Procuro hacer la catarsis interna que me permita estar allí siendo útil a alguien que lo necesita, mi padre en este momento. Mi padre y yo nunca fuimos demasiado empáticos el uno con el otro. Nuestra relación siempre ha sido como el mar Rojo abierto por Moisés; cada cual quedó a un lado y no encontramos los puentes de comunicación. Trato de verlo de otra manera: mi padre es coautor, junto a mi madre (único apellido que utilizo en mis obras y trabajos) de mi vida, de mi cuerpo y de los principios que contiene. Así que, aunque sólo fuera por agradecimiento, debo estar ahí. Confieso que me cuesta sentir algo notable, me encuentro un poco aséptico e imagino que cuando le vea en su relativa incapacidad, mi alma se volverá tierna. Otro principio importante que me hace reaccionar es que mi madre quiso mucho a mi padre y que éste, cuando mi madre le necesitó tanto, estuvo ahí con total dedicación.
Y por último y para despedirme de vosotros, pacientes y queridos seguidores del blog, la hermosura que significa poner el foco fuera de nosotros, ayudar a otros en vez de ser siempre demandantes de cuidados y atenciones. Esta cirunstancia, bien vehiculada y ponderada, es una auténtica fuente de sanación personal.
Un fuerte beso para todos y haya paz en esta página: no permitáis que los ecos y las sombras fantasmagóricas de los que siembran el odio y la duda, den al traste vcon uestro horizonte ilusionado por la mejora y, finalmente, la curación. Shalom y salud para todos
Hola, ya pasé por el foro
Ayer escribí en el foro por primera vez. Quien me animó a hacerlo es el amigo Carlos Canchales, por lo que le doy las gracias. La verdad es que he olvidado presentarme allí, así que lo haré tras escribir esto. Ha pasado muy poco tiempo desde que conocí la página -os recuerdo que lo hice como amigo de mi expareja borderline y al final de mi ruptura con la última, quien también parece serlo-. Como escribió alguien aquí no hace mucho, quien se enamora de un tlp es tlp también. Así que mi psiquiatra me diagnosticó del mismo modo. Me sorprendió mucho por aquello de los criterios diagnósticos, ya que no me veo reflejado en casi ninguno. Quizá hayan deaparecido o se hayan suavizado con el paso del tiempo. Tampoco lo encuentro tan importante, porque la verdad es que aquí estoy con vosotros,uno más, y me siento muy cómodo.
Decía que no hace tanto conocí esta página y decidí entrar...Poco tiempo pero suficiente para quedarme con algunos nombres que se me han hecho familiares y que me han aportado mucho con sus experiencias y sus comentarios. No menciono a ninguno ahora y así evito las omisiones. Es cierto que me encuentro bastante bien y que tendré que seguir luchando para acercarme cada vez más a la normalidad absoluta. Especialmente tendré que seguir trabajando el asunto de engancharme de personas conflictivas y el de la astenia, que ya os contaré. Po otro lado, seguiré tratando de ayudar a otros en la medida de mis posibilidades y siempre desde la solidaridad de quien también conoce el sufrimiento
Os doy las gracias con un abrazo. Nos seguimos viendo
PASAR LA VIDA RECOMPONIÉNDOME
Pregunto a mi psicólogo: ¿por qué tengo que pasar la vida recomponiéndome? ¿Por qué mis problemas de percepción de las cosas, de comportamiento ante las emociones, de cómo conduzco mis relaciones con aquellos a los que quiero y deseo, etc, son la parte central demi existencia? He abandonado la pintura, a duras penas escribo algo distinto que no sean mis colaboraciones periodísticas, no voy al cine y casi he perdido el hábito de leer; mis lugares de vida social son ya siempre los mismos y no indago otras posibilidades. Después de reconocer que he perdido casi toda mi vida porque no entendía qué me pasaba, ahora que sí lo sé, no comprendo por qué casi todo gira a la continua atención a mis partes enfermas.
Dicen tanto mi psiquiatra como mi psicólogo, que debo alejarme de esa obsesión, pero resulta complicado. Ya tengo muchas claves y he mejorado notabilísimamente, pero no parece suficiente. Ambos reconocen esta evidente mejoría, pero ahora quieren que me centre en mis capacidades y que sólo me preocupe por el aquí y el ahora. Lo intento y a veces me sale bien, pero es verdad que en ocasiones me cuestiono si todo lo que me queda es vivir para mejorar. Es cierto que muy a menudo consigo vivir mis partes sanas, que cada vez representan un mayor porcentaje de mi personalidad, pero hay un algo que retroalimenta la preocupación por ser cada vez mejor, menos enfermo y fluyendo por la "normalidad". Pero claro, esa preocupación ocupa tanto tiempo que cuenta centrarse en las actividades cotidianas del modo que lo hacen las personas que podriamos considerar emocionalmente sanas. ¡Y esto pesa! Aplico todas las técnicas que he incorporado a mi vivir cotidiano y cualquiera que me conozca no parece precibir nada patológico ni en mi comportamiento ni en mis procesos mentales, por lo demás bastante claros. Pero vuelvo al pricipio para preguntarme una vez más: ¿he de pasarme la vida recomponiéndome?
No quiero ser pesimista y de hecho no lo soy. He abandonado la tristeza crónica en la que vivía y no tolero los abusos e invasiones que antes estaba dispuesto a tolerar. Pongo límites a los otros y exijo respeto a los mismos. El aprecio por mí mismo me permite tomar decisiones sobre los otros que antes eran impensables, les coloco en su lugar y me paro ante posibles relaciones que volverían a ser destructivas. He tomado decisiones sobre vida sana y sobre la recuperación estética de mi cuerpo; todo esto y más cosas pero dedico demasiado tiempo a pensar en cómo hacerlo y en por qué he de hacerlo. En resumen y otra vez: ¿Tendré que pasar toda mi vida recomponiéndome?
Los dolid@s del amor
Hace unos días falló mi blog; debí hacer mal algo. Ahora intentaré recapitular.
El chico aquél de quien siempre he hablado, contactó conmigo por messenger. Esa ocasión no quise desconectar y le di acceso. Bueno, sólo quería decirme cosas como que había vendido la bicicleta que le regalé (¡premio!), que no entendía mi enfado, que lo único que sucedía es que se aburría de mis llamadas -¡él!, que es quien las buscaba hasta tres veces al día-. Añadió que únicamente me ofendía como broma o cuando estaba borracho -en su ciudad de residencía comentaba que lo hacía para él sentirse mal-; me preguntó si salía con alguien porque él se estaba viendo con una chica -algo que yo ya sabía-, e indagó para saber si seguía teniendo dificultades económicas -tanteo para comprobar si podía volver a sacar algo-. Me contó que está yendo a discotecas (absolutamente nirmal) y que bebe -traduzco: se emborracha-, cuatro días a la semana. Dijo que no juega ¡como si alguna vez lo hubiera reconocido- y actuó como si no hubiera pasado nada. Pregunté por curiosidad: "¿No te acuerdas de las cosas que me dijiste la última vez que estuvimos juntos?". "¡Ah, sí! Que te acompañaría a Barcelona.", contestó. "No, no es eso. Las otras cosas." "No, no sé", fue toda su respuesta. Otra ración de negación, otra sopa de olvido. Nuevamente ha hecho tabla rasa de todo.
Quizá debería ir a pensamientos pero me quedo aquí y reflexiono en voz alta. ¿Para qué di tanto a sabiendas de que no podía recibir? Es verdad que es bueno dar sin esperar, pero también cansa. Una cosa es no sentirte resarcido y otra saberte robado. Realicé una enorme inversión emocional -¡ojo!, que no sólo emocional-, para después quedarme con menos de lo que tenía. Pero, creedme, he elegido la risa que resulta tan terapéutica. Me digo: "Escher, mira que eres tonto", y río en el recuerdo de mis estupices." "Es que es guapo el hombre -¡jobar que si es guapo!"-, pero se enreda en los cordones de sus zapatos. He soportado la humillación, las proyecciones, la ira, las borracheras, las disociaciones, los gritos pidiendo la muerte, las deslealtades, ser colado en situaciones límite,..., pero amaba. ¡Cuántas veces he querido enfrentarle con su realidad y he intentado que buscase ayuda! Pero ahora algo ha pasado, me hice valiente y no tuve ganas de seguir siendo manipulado por quien, además, no quiere oir hablar de soluciones. Y he logrado mucho: no contestar al teléfono y, por fin, colgar cuando me he sentido ofendido. ¡Ya era el momento de marcar límites, de no permitir más invasiones! Pero, a pesar de que recuerdo, me siento gratificado y cada vez duele menos. Me parece el derecho mínimo que debemos reivindicar todos los dolid@s del amor: ni una dosis más de mendicidad de cariño y entrega. Pedir a quien puede y quiere dar, si no, retirada. ¡Tengamos el propósito al menos!
Hay algo importante: no regodearnos en nuestras partes enfermas, no pretender vivir toda la existencia en el carrusel de la autocompasión. Si es cierto que alguna vez fui TLP, debe ser verdad que con el paso del tiempo esto se va diluyendo. Y si no lo soy, he tenido la oportunidad de aprender muchas cosas y de conoceros. En cualquier caso, ¿qué pasa con esto del amor y con la necesidad de colgarse de alguien? ¿Qué es? ¿miedo inconsciente a responsabilizarnos de nosotros y huida de las propias necesidades? ¡Imaginad que alguien nos quisiera tanto que diese el paso de cambiar su forma de ser para agradarnos! ¡Imaginad que nos tiene tanto aprecio o le inspiramos tanta lástima que decide decirnos que no sólo nos quiere, sino que además nos ama!. Imaginad que da el paso de comprometerse con nosotros en una relación seria. Y ahí está, nosotros tan rícamente engañados en una historia en la que estamos haciendo infeliz a otro, vuelto como un calcetín para satisfacer nuestras necesidades. Hasta que llegue el agotamiento y el otro no pueda aguantar más y, por fin, se aleje, abandonándonos y desengañándonos. Por Dios, no pidamos más allá de lo razonable y aceptemos que todos a los que amemos no nos pueden amar. Asimilemos esa idea a nuestras vidas hasta el punto de hacerla una con nosotros mismos. Como dice uno de los videos de recibimiento, la frustración y el dolor son desagradables, pero no matan. Todos los seres humanos padecen la frustración y el dolor. Desconozco qué macanismos posee el común de la gente que otros parecen ne tener. Quizá nuestro empeño debe ir más en la dirección de aprender a manejar esas herramientas que en el empecinamiento en poseer lo que es imposible que tengamos porque simplemente no se nos quiere entregar. ¡Y siempre será mejor huir de quienes nos hacen daño! Ahora sí, que funcione el amor por uno mismo que, aunque parezca muy escondido, seguro que está por algún lado.
...
POEMA
Veo que os gusta la poesia. Estamañana leí uno muy bonito escrito por Siniestra. Es triste, naturalmente, como casi todo lo escrito sobre amores no correspondidos. Hoy os dejo unos versos escritos en 2004, cuando vivía en plena batalla mi anterior relación. El poema pertenece a un poemario que recibe como título genérico Oblivionis Passio (La pasión del olvido). Naturalmente os lo dedico a tod@s, pero permitidme que lo haga especialmente a Siniestra, que está pasando momentos difíciles y a Sudulce, que me mostró su comprensión y complicidad. Espero que os guste.
Cautivo y siervo
en la torre del vijía,
aventado por la ansiedad
y medido por el desdén y la torpeza
...Y AHORA ¿QUÉ?
No siento ninguna emoción en especial. Me he mantenido unos días sin participar en la web y éso a pesar de ser muy nuevo. Pero es que aunque estoy diagnosticado de distimia, han sucedido cosas que yo no esperaba. Como vosotros, yo también tengo psicólogo; en mi caso, se trata de una terapeuta que me lleva en el centro de seguimiento de la abstinencia de alcohol. Además, el psiquiatra , por lo de la distimia, me atiende en el servicio de salud mental. Existe un protocolo de colaboración entre los dos servicios que permite que ambos profesionales estén en contacto en cuanto a los usurios de dichos servicios. Pues ahora parecen haberse puesto de acuerdo en que probablemente yo también soy TLP. Estoy sorprendido porque difícilmente puedo identificarme con el primer TLP que fue mi pareja y con quien mantuve una relación de cuatro años. Aquella persona era extremadamente patológica: autolesiones, intentos de suicidio, continuos cambios de humor, idealización-devaluación, pensamiento dicotómico, promiscuidad, terror al abandono, dos intentos de agresión hacia mí con arma blanca, y el largo etcétera que podréis sospechar. Aún no sé como aguanté todo aquello.
Mis médicos dicen que nada tiene que ver, que en realidad cada uno es un mundo y la personalidad de cada cual difiere enormemente de un ser humano a otro. No es que me moleste este diagnóstico, pero es que no entiendo nada. Puede también que los síntomas se hayan dulcificado con el paso del tiempo pero, desde luego, en ningún caso he experimientado sensaciones y sentimientos como los descritos en el primer párrafo. Dice mi psiquiatra que en realidad lo que más me define como borderline es que he aprendido a controlar de tal modo mis emociones con la intención de no sentir, que las he dejado en la mínima expresión y que por ello busco sensaciones -especialmente en mis relaciones sentimientales-, excepcionalmente difíciles, conflictivas y con personas que lo son a su vez..., relaciones destructivas en definitiva.
Empecé diciendo que no siento ninuna emoción especial, y es verdad. La noticia me parece extraña y tengo mis dudas. Hace tiempo que me siento bien en lo que respecta a la depresión, llevo la vida con buena presencia de ánimo y voy recuperando actividades que por causa de la astenia que produce el alcohol, había abandonado. Pero es más: hoy he sabido que el chico del que escribí en el artículo anterior -también hablé de él en chat-y del que siempre hemos sospechado (su familia, mis terapeutas y yo) que es borderline, está saliendo con una chica desde hace unos días. No he sentido absolutamente nada, quizá una suerte de liberación de problemas. El martes pasado me contactó por el messenger, fue una conversación breve y seca en la que tuve que recordarle algunas razones de por qué estaba enfadado. Ha sido tras esa charla que él ha tomado la decisión de verse con esta joven, pero yo me he quedado igual. Quizá tenga razón el psiquiatra y yo no sienta en exceso, no lo sé, pero me gustaría conocer vuestra opinión, si os parece, sobre todas estas cosas. Os confieso que me sentiría más seguro en cuánto en qué situación me encuentro (qué os parece el diagnóstico) y por qué aquel chico se comporta así.
Al contrario que otras personas, no creo que el TLP estigmatice. Conocer los padecimientos propios es camino a la curación pero es que, en mi caso, tengo serias dudas, como ya decía arriba. Bueno, aquí queda esto y a ver si puedo aclararme. Un abrazo a todos y gracias por leerme.
¿ES BORDERLINE?
Tras mi última relación, conocí a un joven bastante más joven que yo y hacia quien nació una enorme atracción. Él se sentía muy cómodo conmigo y vino a vivir a casa; yo estaba en recaída alcohólica; él, porsu parte, bebía aún más que yo y estaba pillado en la ludopatía, se movía en ambientos nocturnos más que peligrosos y gustaba de compañías problemáticas. Sin duda -esta es mi sospecha-, había dado con otro TLP, ya que antes y durante cuatro años había bregado y ayudado a otro. Se fue de la ciudad y le perdí la pista durante siete meses, hasta que volvió y me buscó. Las cosas no fueron mejor y sus momentos de vacío, de deseos de morir, sus borracheras para provocar peleas donde siempre salía perdiendo (creo que buscaba lesiones sin infligírselas él mismo), la negación de su sexualidad, la ira, las proyecciones y el intensísimo sufrimiento interior, además del que me ocasionaba a mí en sus contínuos cambios de humor, proyectos y opiniones, fueron algunas de sus pautas de comportamiento. Nuevamente dejé de ingerir alcohol y entonces, cuando nuevamente vino a vivir a casa, pude ayudarle en muchas cosas, pero no fui capaz de conseguir que buscase ayuda profesional. Se fue nuevamente de la ciudad, a vivir con su familia, y le visité en dos ocasiones; los síntomas seguían repitiéndose y ahora me encuentro con que ha puesto nuevos límites a nuestra relación, que él considera exclusivamente de amigos. Decidió la frecuencia con la que deberíamos comunicarnos -tras meses de hablar todos los días- y que siempre sería él quien tomase la iniciativa. Todo esto sucedió a partir de una ocasión en la que tuve el móvil desconectado y él debió sentirse abandonado. Ahora vivimos incomunicados porque al poner freno a lo que me pareció una nueva forma de manipulación y de control de mi vida, decidí planar cara a esa actitud.
En definitiva: tengo la impresión comentada arriba de que se trata de un borderline y no sé bien qué hacer ahora porque creo que si me equivoco reforzaría su tendencia a controlar mi vida aunque sea a distancia. Por otra parte, ignoro que fórmula podría utilizar para motivarle a buscar ese auxilio que tanto necesita.



