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Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Obligados a no estar obligados
Hoy voy a tocar un poco de filosofía...
Parece que no, pero fue ayer cuando se desató la Revolución Francesa. Fue hace relativamente poco; hace cosa de unos 2 siglos y algo.
En el Antiguo Régimen las acciones de la gente se dictaban por una estricta moral y la religión, por los monarcas y demases individuos con títulos nobiliarios. Sólo se hacía lo que ellos dijeran. Bien, a partir de los siglos XVII y XVIII se inicia la Ilustración, un movimiento cultural presidido por los conceptos de "razón", "progreso", se quiere fomentar la investigación en la ciencia y superar las teorías creacionistas; y así mismo, se cuestiona la moral y las tradiciones.
Surgen las Revoluciones Liberales en diversos países, los burgueses adquieren derechos políticos, y en muchos países se consigue derrocar a los monarcas. Bien, los intelectuales del siglo XIX empiezan a ver de forma más crítica la sociedad; de ahí surge el realismo y el naturalismo. También se empiezan a exaltar nuevos valores, como los de la dignidad, la humanidad...
Semiarrancado el siglo XX, muchos intelectuales y filósofos toman la decisión (quizás por inercia, quizás como una posible medida anti-burguesa) de: No dejarse llevar por la razón, sino por los propios deseos, por el instinto de cada cual.
...Trastorno Inevitable de la Personalidad
A veces me hace mucha gracia cuando me pongo a analizar, frase por frase, los criterios del DSM-IV. Dice que padece trastorno límite aquel que: Tiene sentimientos recurrentes de vacío e inutilidad, inestabilidad afectiva, relaciones tormentosas, alteración de la autoimagen, impulsividad o abuso de actividades dañinas y bla, bla, bla...
Pero... ¿De verdad podemos evitar los seres humanos actualmente el tener estas conductas? ¿No pensáis que la gran mayoría de personas hemos pasado etapas vitales algo "borderlines"? Mejor dicho ¿hay alguien de esta era que no las haya tenido?
Mirad a vuestro alrededor...
Hoy en día más que nunca, todo se idealiza: Música, moda, belleza, cultura... Todas las tribus urbanas, tendencias musicales, amistades, nuevas tecnologías duran un suspiro... En fin, el contexto sociocultural en el que vivimos está cambiando constantemente, cada día hay algo nuevo, todo es perecedero, fugaz...
En un año, los pantalones pasan de ser campana a ser arroceros. En un año, la proporción de gente con iPhone pasa de 1 por cada diez mil a 1 por cada 2... Pero en ese año, a lo mejor yo no me he enterado de todo esto y la gente me mira raro por no estar a la última (Y por esas tonterías de parvulario suelen empezar los bullyngs más cruentos..)
...Dominó de la playa
El pueblo donde vive mi abuela es, tradicionalmente, portuario y pesquero. Hay una playa, modestita, detrás de un muelle donde embarcan importantes buques y ferrys, mas es una playa muy famosa, porque es a la que más cerca le pilla a todos los bilbaínos: Esta es, la playa de Ereaga.
Ayer, como siempre a las 12h, la tranquilidad reina en Ereaga. En el Itxasbide están empezando a servir los primeros pintxos del día, y la marea está asombrosamente baja. La litosfera se hace presente: Mini-cordilleras, rocosas y abruptas, repletas de moluscos emergen del agua debido a la baja marea. En determinados sitios de la playa se forman pequeños charquitos donde se quedan algunos bichillos a pasar el rato.
Me encanta observar el comportamiento de otros seres vivos... Me apasiona la biología, y más concretamente, la marina. El agua en uno de eso charquitos está fría y cristalina. Hay múltiples pequeños cangrejitos caminando por doquier. Me arrodillo a mirar con detenimiento: Veo algas púrpuras, del color del vino; cangrejos ermitaños exquisitos cual orfebrería caminando por el modesto fondo; se ve también la frágil y fantasmal silueta grisácea de algunas gambitas. En una de las rocas, repleta de almejas y percebes, una araña de mar me observa. Todo es maravilloso.
De repente, oigo temblar la tierra estrepitosamente. Los cangrejitos corren detrás de las rocas, el ermitaño se esconde entre la arena, las gambitas corren de un lado a otro del charco en estado de shock sin saber dónde meterse, y las almejas no saben la que les espera: El ataque de su enemigo más cruel: El ser humano.
Este ser humano con cada paso suyo hace temblar la arena. Me empuja, se acerca a la roca pisando el charco. Saca la navaja, y se pone a "depilar" a la roca. Acaba de cargarse todo el ecosistema en menos de 3 segundos.
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