Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Lobo Estepario.
Lo más difícil de ser lobo, es criarse entre ovejas sin que nadie te haya dicho que eres lobo.
Al comienzo, juegas con todos, haces amigos, el pelaje se confunde con la lana y no te importa comer un poco de hierba mientras eso signifique no estar solo.
Luego creces, y te preguntas por qué tu hocico es afilado, por qué tus orejas son tan diferentes, por qué tus patas son tan suaves que pareciera que nadie las oye (que nadie te oye), por qué tu "lana" no es blanca como la del resto, ¿Por qué no eres blanco? ¿Por qué sientes un hambre que no se acaba nunca, sin importar cuantas veces en el día salgas a pastar?
El resto comienza a notar la diferencia antes que tú, y de a poco te aparta... Tienen miedo, tienen miedo del lobo, pero no porque el lobo sea malo, si no porque no lo conocen, no lo entienden y tampoco quieren hacerlo.
Sientes la angustia que aprieta tu pecho, sientes que no perteneces, que no encajas, y sin darte cuenta te vuelves violento, salvaje, sombrío.
...La vida es sueño.
Solipsismo... Creo que esa siempre ha sido mi vía de escape, pensar que no estoy aquí, pensar que no existo en realidad, y que soy producto de la imaginación y/o ensoñación de alguien más.
A pesar de que cumplo con todas mis responsabilidades, las expectativas de mi familia, mi trabajo, y mi cuidado básico, en mi escondite secreto, sigo pensando que no existo... Cuando estoy sola no soy, solo estoy, porque no soy capaz de validarme, no le encuentro sentido a mi vida.
Un par de veces he intentado rendirme, pero apenas la soga ha empezado a apretar mi cuello, y he sentido como la sangre se agolpa en mis carótidas, dado pulsaciones cada vez más angustiantes, me detengo y lloro... Lloro porque no me entiendo, lloro porque soy cobarde, lloro porque deseo que haya alguien ahí que me diga: No lo hagas, te necesito.
Odio necesitar a la gente, y por eso me encierro, por eso aparento que los demás no me importan, no me involucro y a veces, la mayoría, termino tratándolos mal. Es un círculo vicioso que cada cierto tiempo llega a su apogeo, y me deja en crisis, mientras veo como el mundo me mira con ojos de desaprobación, y una vez más desearía no estar.
A los 13 años, supe que era adoptada. La verdad es que ese hecho, me ha marcado demasiado. Nunca he querido conocer a mis padres biológicos, pues para mi padre es el que cría, y a los que me criaron los amo con toda mi alma, pero sí he pensado muchas veces, en que ha sido un error que yo naciera, que probablemente nunca debí llegar a este mundo, porque hay que admitirlo, si te dan en adopción, es obvio que no fuiste ni deseado ni planificado.
...


