Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
El desamor.. y dependencia.
Hoy es un día malo, en verdad lo es. Tenía tiempo que no me sentía de esta manera, ahora soy muy infeliz. Me siento una mierda de persona, la persona que yo amó... me ha dejado de amar y me ha abandonado. Yo no puedo soportarlo, y creo es patetica mi situación puesto que a ella no le importa, ella ha seguido su vida muy bien y me ve a mí como una persona enferma-psicotica-obsesiva-dependiente.
He abandonado a mis amigos, mi familia, casi no voy a la universidad. Lloró todos los días y todas las noches, no sé porque no puedo llevar una vida normal, porqué no puedo ser normal. Yo de verdad la amaba pero no como ella quería, yo nunca pude cambiar mi pesimismo,mi apatía por la vida, ella ahora me odia, dice que yo le he lastimado demasiado y que hecho de su vida un infierno durante 3 años. Yo ya no puedo con esto, será... que mis sentimientos solo eran un debraye mío?... que todo es una contrucción de mis pensamientos enfermos.
Color melancolia
A lo largo de mi vida he experimentado un delirio constante, es cómo haber vivido en un sueño, nada parece poseer sentido alguno, más bien mi vida es la ausencia de vida en si misma.
Desde mi niñez me senti en absoluta soledad, sabia que no era normal... que yo no pertenecia a este mundo... y debido a ese sentimiento reprimi todo aquello que deseaba expresar... todos mis sueños se desprendian del inconsciente y parecían hacerse realidad en mi propia mente... la realidad carecia de esa cualidad...(ahi mis sueños eran perversiones).
Hasta mi niñez la frustración que experimentaba no me limitaba en cierto modo, es decir que la realidad no era tan mala mientras todo aquello que pasara por mi cabeza no saliera nunca. Siendo una niña introvertida y frivola eso no tenía importancia, o tal vez estos aspectos de mi personalidad no llamaban tanto la atención como lo eran mi intelecto y mi alta capacidad física. Asi que mis padres no tenian de que preocuparse, yo me convertiría en su hija ideal, sería una destacada estudiante y deportista.
Sin embargo, sea el destino o enfermedad mental, a los 12 años mis sentimientos se intensificaron brutalmente, el aburrimiento por la vida se convirtió en un vacio. Teniendo 12 años mi mirada cambio, mis ojos se nublaron del llanto incesante, la frustración oscurecio mi pequeño mundo de delirio y sueño. Ahora mi mente no bastaba para satisfacerme, los sueños tenían que salir junto con mis deseos pasionales.
Mi primer deseo pasional o amoroso tal vez, destrozo mi entendimiento. Ciertamente mi patetico deseo surgió de una mirada, de una mirada de mujer, de una mujer madura y hermosa por naturaleza o artificialidad, no sé hasta que punto mi enamoramiento concibio las cualidades de una mujer como aquella.
La mujer hizo de mi vida un deleite, el placer de tan solo verla era extasiante.
Pero, la cuestión es que el sentimiento por ella era prohibido, debido a que yo jamás debí haber experimentando sentimiento alguno por alguien, siempre me concebi a mi misma como una mujer frivola y esto significaba un momento de fragilidad. Aunque tal vez esa razón era absurda, la real fue el gusto femenino, inconcebible para una mujer como yo.
El gusto femenino trastorno mis sueños, cada vez fueron mas enigmaticos y poco placenteros. Las noches me arrastraron a lo recondito de la frialdad y el llanto en soledad.
Las cuatro paredes de mi cuarto callarían el llanto de mi jovialidad trastornada, finalmente experimente la vida y me sentí despreciada por ella, pronto la pasión por la mujer se convirtió en el dolor de la frustración, pronto la obsesión se apodero de mi alma ingenua. La obsesión de observar sin ser observada, de imaginar vidas paralelas para poder consumar mis deseos. Sin embargo, evidentemente mi alma rota en ingenuidad y la brutalidad de la frustración me llevaron a la profunda desilución y desesperanza. Sólo tenía 12 años cuando supe que la vida es frustración del alma, que incluso mi alma estaba muerta.
Pasaron años sin nada que escribir, sólo conserve la vida porque la obsesion pasional seguía latente, sabía que era una manera enferma de ser, sin embargo, nadie lo sabía, nadie me conocía y podria despreciarme por ser así. El silencio me protegía, el aislamiento era una manera segura de poder seguir en mis delirios, incluso de darme el privilegio de llorar en privacia.
¿Cuanto duraría mi ostracismo enfermo?
No mucho por supuesto, puesto que el llanto no era suficiente para calmar el dolor en el alma. Así que dejé mis delirios de ensueño y obsesiones pasionales, recurrí al exceso de placer y dolor corporal. Ciertamente el silencio me trastorno más, escuchaba los gritos de mis deseos frustrados en mi cabeza, la única manera de olvidar todo esto era brutalizar mi cuerpo.



