Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
PRONUNCIA MI NOMBRE
Volveré a tu lado con mi sombra entre las manos,
Pronuncia mi nombre y yo me alzaré del abismo
Con la Luna perdonando otra vez mis pecados,
Y llenándome de las huellas de tus labios con sus latidos
...
CAYENDO
Cayendo, mis ojos no pueden lastimarte;
cuando la exactitud de los corazones es una prueba de lo que pretendemos
es más fácil dar otra oportunidad que pedirla
pero sonríe mientras te adentras en mi mañana.
...
A TRAVÉS DEL CRISTAL
A través del cristal puedo verte entre las caricias del tiempo aunque tú no sabes que yo te observo y que cualquier movimiento tuyo es un juego que baila entre los sueños.
A veces sonrío a través del cristal de escarcha porque es lo más cerca que puedo estar de ti mientras mis dedos acarician la distancia, recorriendo suavemente tu silueta mientras cantan, separándola de su destino y acercándola al mensaje con que te raptan.
Los días que obscenamente tratan de venir al mundo se alojan en el cristal de los pecados.
...CUERVOS Y CRISTALES
Cuando mi oscuridad me envuelve por completo, yo aprieto los puños y los dientes y me ahogo en los recuerdos devorándome mientras se divierte, porque mis lamentos son más fuertes que el consuelo de la muerte que entre los sueños acude a verme siempre.
No quiero que la oscuridad me envuelva ni que el dolor las telarañas entre las espinas de mi alma entreteja.
Y yo viajo entre campos de alambre y cementerios de tumbas abiertas que me abren sus puertas de hambre mientras resuenan los versos del suicida en mi cabeza y el dolor se vuelve paciente y obtiene la recompensa por tanto tiempo de espera.
...SOLEDAD
El día que me caí del cielo fui a parar entre tus brazos, con la llave de mis sonrisas colgada de tu mirada y todos mis secretos entre tus labios. El vacío está lleno de mí porque, soledad, tú juntaste los fragmentos de la cornisa desde la que saltamos. Y ahora, que rompo mi cabeza contra los relámpagos de querer, tan sólo nos tenemos el uno al otro, sonriendo en nuestra caja de zapatos donde guardo mi primera máscara de rey, porque en esta mansión de los pecados acaso nosotros sembramos perdiciones sin tener en cuenta al tiempo que lavó de culpa a las flores rojas cuando llamaron a los deseos por sus primeros nombres.
Pero aquí vives, muy dentro de mí, por eso no puedes estar triste.
Colgada de mi pene erecto, sueñas con poseerme, en esta noche de curvas y anhelos, cuando mis clavos llenaban tus agujeros, pero ahora sin dulzura y sin mujer desnuda, tan solo, soledad, estás tú, que proteges mi cruz, para impedir que se acerquen los curiosos, aunque sea para limpiarme de polvo, aunque sea para darme de beber veneno, aunque sea para ayudarme a retener mis sueños, porque no hay vida más allá de ti y de la asfixia de tu abrazo, ¿a quién hemos injuriado para tener que soportarnos? Huelo tu hambre de mí y tu sed de señales. Yo perdí mi fe y tú ganaste la batalla por el cadáver.
...UN POCO DE MÍ...
Yo he visto lágrimas de metal secar el viejo pozo de toda una estirpe mientras los abrazos volaban más allá de donde el odio espera y todavía sonríe.
He caminado por el infierno bendito de la mano de ángeles impuros en aquellas horas mezquinas en que el frío paseó su amor en zapatos de tacones sucios.
La muerte me ha besado en los labios y por un momento mi alma fue suya pero no recuerdo si sus besos fueron amargos porque ella me arropó con dulzura.
...EL HABITANTE DE LA LUNA
Mi carne está hecha de arena y mis ojos perdieron sus agujas de reloj cuando paseo por los valles que tu rocío regó, en estas tierras inciertas, de sed repletas, tratando de poseer los tesoros que hasta ti trajeron como flechas los meteoros. Porque el firmamento contemplo y todavía sueño con poder surcarlo y empequeñecerlo, con las sonrisas de mi memoria, entre dulces y prohibidos incendios cuando el cielo en tu desnudez era nuestro lecho y tú no estabas sola.
Despierta e ilumina mi rostro y permite al minotauro encontrar la salida de mis ojos.
Ahora que llueve sobre las mentiras, entre las canciones de los lobos cuando lamen mis heridas, yo también te perdono.
...¿Y CUÁNTAS MANERAS HABRÁ...?
La muerte tiene tu mirada, no me abraces con tus huesos, ni con dulzura me ofrezcas tu guadaña.
Coraje despierta. Porque el sabor de las mentiras acabó por acostumbrar mi mirada al destierro del ave que no vuela. Y yo, que naufrago en tu sonrisa, algún día también he de morir alejado de esta espera, que me consume, que me ciega, porque sin ti también he muerto muchas veces y todavía no he hallado recompensa.
¿Y cuántas maneras habrá de morir sin necesidad de encontrarte yo a ti?
...LA CIUDAD
Las calles rebosan vanidad bajo un cielo donde tal vez puedan crecer los sueños y yo camino esquivando las luces cuando se detienen ante los escaparates del tiempo. Pero descuida, atrapan a los incautos con sus mensajes tan directos, aunque a mí, la verdad, descreído, me faltó la perspectiva de tantos defectos. Déjame vivir en tus arterias, inmune a los engaños, a las cenizas, a la gente sin abrazos cuando la trampa acecha detrás de cada puerta. Porque todos vivimos bajo el mismo techo aunque tan sólo algunos bajo la misma pregunta lo hacemos y las respuestas, las fabricas dentro de un ídolo de oro perfecto. Entro dentro de tus entrañas, camino por tus relojes y la gran colmena me atrapa con sus telarañas. ¿Por qué las hormigas no pueden ser héroes en un mar de cristal, entre los gritos del silencio, cuando renuncian a las palabras que nacieron de los demás? ¿Dónde nacieron los arquitectos que sucumbieron a tus muros? Los ladrillos no se apilaron sobre su espalda porque eso es tal vez lo que intuyo. Pero mi cabeza derrapa en el asfalto y las calles se bifurcan una y otra vez en dirección a mi corazón mientras yo olvido mi equipaje en las esquinas de tus ojos amargos. Aunque tus lágrimas lavan mi compasión. Porque detrás de cada cubo de basura siempre hay alguien que se asoma mejor. Con tu vacío acercándonos en la soledad de la noche y las ventanas señalándome como a un extraño cuando el olvido me encamina hacia el horizonte y comienza a llover hacia lo alto. Nadie se asomará a despedirme porque tengo cuidado de que ni siquiera los coches puedan oírme.
Y puedo verte en esta noche tan triste.
Y sin embargo, sigo caminando por tus calles desiertas en la noche, aquí en el límite, donde la oportunidad también existe.
...FLORES ROJAS
La sangre con el amor se entremezcla y sin embargo su oleaje quiere separarnos. ¿Por qué tienes miedo de las promesas? Las lágrimas resbalan por la pirámide de sal, porque mi voz no puede derribarla. ¿Quién esparce la sal sobre mi piel en llanto? Acaso quiera secar las flores rojas que tu ausencia plantó en mis manos, en mi pecho, en mis brazos. Y ahora la soledad es la que me acompaña en esta tierra ingrata al recordar cuando mi casa era tu vientre, donde hasta el odio se cansó de seguirme por el presente. Poeta, son las sombras las que te abrazan y juegan con tus besos, recordándote que los relojes también aúllan cuando a veces están sedientos. Que me aconseje la noche en la espera porque no cura nunca la lluvia en el cementerio. ¿Y volverán a florecer las flores rojas con tu simiente? Hay quien lo duda cuando lo cantan los retorcidos olivos al verme. Y tú, campana que tañes relámpagos de querer, si te olvidaste de mí fue porque no me quisiste conocer. Mi herida tiene tu nombre y mi mirada es quieta y se ahoga y yo intento seguir la huella de los hombres que el tiempo cubrió con sus secas hojas. Y llueven espinas. ¿Quién recogerá sus caricias? Hambrientas, las rojas flores se retuercen al sucumbir a los errores. Y la carne se alza, perseguida, como si fuera un ladrón. Porque yo quise alejarme de mí mismo y encontrar tus raíces fuera de mi voz. En nuestro camino. En el mismo camino que ahora frecuento solo yo, porque yo también quise sembrar todo el camino de flores y ahora son los pétalos los que crecen en mi cuerpo de rincones. Flores rojas en mis puertas. Tan sólo el viento me habla a través de los barrotes.
VERGUENZA:CASAMIENTO DE 450 NIÑAS EN GAZA
Esto es una forma totalmente pública de pedofilia y si no me creéis, tan sólo tenéis que mirar las caritas de las novias que a continuación se detallan, a ver si no se os revuelven las tripas. Además cada novio, por si fuera poco, se llevó de regalo 500 dolares.
Las fotos del casamiento cuentan el resto de la sórdida historia.
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El Centro Internacional de Investigación Sobre Mujeres estima que, actualmente, hay 51 millones de niñas desposadas que viven en el planeta tierra y casi todas en países musulmanes.
El 29% de esas niñas desposadas son golpeadas regularmente y abusadas por sus esposos en Egipto; el 26% sufren un abuso similar en Jordania.
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CARTA DE GEORGE CARLIN
La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos.
Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos.
Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiem
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Sirenas
Renacen las sirenas cantándole a mi psique mientras se acerca. Del caldo de mi caos se alimenta la ebullición y yo sigo esperando que mis heridas se cierren cuando de ellas brota el veneno que me emborrachó. Porque yo continúo muriendo en tu espejo. En tu mirada. En tu reflejo. También vivieron equivocados los dioses. Ahora los recuerdos y las penas serán mayores. Continúo caminando entre el destino, todavía sin encontrar el mío. Las palabras se sobreponen al frío y las acompañan las ánimas con los lirios. Muchas veces me he arrepentido porque la serpiente ha venido siempre conmigo. Y yo puedo sonreír en los sueños cuando no hay tinieblas mientras el corazón de la noche se acelera. Los lobos le cantan a la musa. Y ella les sonríe y les devuelve su mirada profunda. La realidad engulle mi pequeño presente. La columna que sostiene al pasado se torció. Suelen llover pétalos secos y crujientes. El viento al pasar a mi lado también se burló. Entre raíces de asfalto y cemento mi alma continúa asomándose detrás de cada farola, buscando el privilegio de haber creado mis dioses con la boca. Detrás de cada palabra. A veces sé muy bien quién soy a pesar de todo. Y cuántas paredes tiene mi cuerpo cuando descansa. La sangre se mezcla con electricidad cuando del miedo me escondo. El ascensor del tiempo no se para en mi piso Ya conocen como arrastro los pies mis vecinos. Susurran las puertas. Se encogen los pasillos. Las luces están muertas. O casi. Porque en medio de la vorágine con sus cantos renacen las sirenas. Tal vez me lleven a la deriva, pero bien merece la pena verlas.
LA MIRADA LEJANA
Y empiezo a sentir la metamorfosis de las palabras descreídas cuando se retuercen en mis ojos. Te caíste dentro de mí, vacío rojo. El sombrero de espinas se clavó en mis pensamientos. Y ahora, cuando se vanaglorian los dioses de lo que crearon en mi pecho, mis dedos se derraman en esta noche con musa. En esta noche tan perfecta, sonrisas de cemento. Desde mi ventana puedo observar cómo se escapa la ciudad. Una vez yo también escapé. Hoy mi traje de preso me delata. Los barrotes son de carne y la puerta de palabras. Resuenan los ecos de las canciones de Melpómene en esta noche sin horas, donde el tiempo se detuvo a ver cómo el señuelo a la realidad devora. Y sobrevuelan los cuervos del amor guiados por tu recuerdo. Lo cierto es que no me atrevo a derribarlos porque anidan en mi corazón entre el hielo. Y una vez más soy testigo de cómo aúllan las luces al tocarlas mi alma mientras plantaron por todo el camino un buen puñado de cruces. En el rincón de la decadencia sobreviven los recuerdos. Todo venía reflejado en el espejo. Donde mis ojos tienen tu mirada. Y tu sonrisa, encrucijadas. Las señales adoptan la forma de un arco iris en blanco y negro y las penumbras palpitantes se adentran en los callejones de mi corazón. Y buscan los escondrijos sin encontrar consuelo, recorriendo los lugares por los que tu alma pasó. Las monedas son redondas y con efecto de tranquilidad. Lástima que mis abrazos se escondan de todos. Viviendo en la frontera también se puede encontrar la paz, aunque poco a poco voy olvidando cómo fabricar el oro. Pero todos los presagios se cumplieron. Robaron todas las lápidas, dejándome tan sola la mía y los fantasmas convergieron. ¿Por qué duerme mi alegría? Se ha secado la fuente. Y ahora que la luna cura mi melancolía, después de todo, a veces vivo entre presente.
soliloquio
No hay mayor tormento que haber estado a tu lado siquiera un momento y ahora que ya no estás, ese momento se haya convertido en eterno.
La noche se ha llenado de recuerdos para que yo a través de tu mirada pueda verlos.
Todavía recuerdo el día en que perdí mi fe. Fue a causa de tu partida y cómo después ya no te volví a ver.
Pobre diablo, mi corazón al menos siempre puede estar a tu lado.
Ya llega la mañana y pone en mis manos crisantemos, del color de la carne es mi lápida donde escribí mi nombre con tus besos.
SIN TI
Mi muerte no llenará mi tumba porque mi alma no descansará junto a mis huesos, te buscará para que permanezcáis juntas y podáis dormir al menos en tus sueños. Pero ¿qué será mi tumba si en vida también lo es mi cuerpo? No será la cárcel de mi alma impura porque tú te llevaste su secreto.
Porque cuando la muerte por fin deje de acompañarme en mi escapada y me reclame para ella del todo, no hallaré por fin quien me una a mi alma y me tacharán los mezquinos de abandono.
Pero, ¿es que acaso me traerá la paz la muerte? ¿Acaso mi alma inquieta pueda estar a tu lado de una vez? Si mi intuición así lo presiente será porque yo de otra manera ya lo intenté.
Y la lluvia sin ti es de muerte, de caos que me empuja, ¿por qué me susurra siempre echándome las culpas?
Sin ti la espera mereció la pena porque contigo la muerte se marchó de mi vera.
DE NUEVO EN EL AQUERONTE
IDEACIONES CON LA MUERTE: EL POETA Y EL MAR
Desde hace tiempo sobrevuelan bandadas de ideas por mi cabeza acerca de maneras de morir, aunque yo uiera seguir viviendo, aunque yo quiera seguir aferrado a la vida.
Por ejemplo, yo vivo en un octavo, resulta obvio que desde las alturas podría consumar la catástrofe. Insisto en que yo no quiero morir. Y como ésa, muchas más maneras, están todo el día dando por el culo de tal manera que resulta muy molesto.
Y como vivo a 20 metros del mar, en una bahía, últimamente la idea de nadar hasta lo más profundo y ahogarme es la que más me ha visitado últimamente, por eso he escrito algo ac4erca de cómo lo siento.
Amor que te transformaste en mar, cielo que lo tocaste al final, allá donde mi vista se pierde, mar de azul y de verde, surcado de olas que renacen, de sombras y de luces, donde mi alma quisiera buscar tu soledad, entre tu espuma y tu coraje me hablas y me acoges en tus aguas, en aquellas que son menos claras, entre tus blancas y dulces lágrimas, porque los dos fuimos nacidos para inundar, para errar el camino y protestar, ¿qué murmuras mar bravío si te volviste a equivocar?, despliega entonces tus olas y vuelve otra vez a luchar, a desear, a tener hambre de jugar, de movimientos desnudos y bellos, mar inconstante, voluble y que me transmites en tu guerra la paz, cuando recién despertaste me duele porque me volviste a olvidar, entre eternidades, entre soledades, entre tus profundidades, sueñas con ser hombre mientras devoras sus sueños y te oyen, y yo te comprendo, porque yo con ser mar también sueño.
Poeta Maldito
VERSOS DEL SUICIDA
Con ideaciones sobre la muerte. Para variar... Pero aguantando el tirón.
Corrientes de llamas vivientes.
EVOLUCIÓN DE TRES PARTES
PARTE I (15:45)
Salúdame estrella de la mañana. Porque desde mi ventana, el horizonte ya se empieza a quemar con tus miradas. Y a través de los barrotes, también puedo sentir ese olor a recién empezada la mañana. Y mi mirada, que no ha dormido todavía, se cruza con la tuya que ya ha dado la vuelta al globo.
PARTE II (16:50)
Mi cuerpo tiene barrotes y mi carne no quiere caminar, mi brújula nunca señala al norte y mi soledad es de cristal, luces de temblores, en mi luna yo suelo cantar y en mi jardín siempre se ponen los soles aunque el tiempo me ha vuelto a atrapar. Yo nunca quiero que termine la noche ni que tus besos sean de los demás, porque recuerdo tus curvas de valles y de montes y lo que juntos solíamos soñar. Pasado de colores, a mi presente has vuelto a inundar. Y se me ocurren las soluciones cuando contemplo los rayos de luna junto a mi soledad. Yo suelo escribir canciones para que el silencio las tenga también que cantar, porque sufro del mal de amores, ay, amor, y no me podrás odiar.
PARTE III (alrededor de las 20:20)



