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Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Condena
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La condena, si.
Puede ser que haya cometido errores, que todo haya sido mas difícil conmigo. Pero tengo que pagar los malditos errores por siempre.
Da igual, cambie, mejore, me estabilice, este más tranquila o no, al final la cadena de la condena parece que no hace más que recordarme que por mucho que haga soy una parte inconexa de este mundo. No encajo y no encajaré. Pienso de una forma demasiado pasional. El amor.. si, ese que se supone que se debe sentir y dar por encima de todo, ese que se supone que uno ofrece sin limites, sin pensar en casi nada más que estar por siempre juntos…dure lo que dure. No hay que desperdiciar el tiempo… uno nunca sabe que va a suceder.
Pero no… los hombres prefieren la tranquilidad. Tener a una mujer que aunque no les ame, no les quiere, no se entregue o les aburra, les de paz, les de tranquilidad y sobre todo no les traiga excesivos problemas.. ¿Normal?
Para mí ni hablar. ¿Cómo alguien puede preferir la tranquilidad al amor de verdad?
Y claro, alguien se preguntará ¿Qué es el amor de verdad?
Es algo que existe y si alguien ha hecho esta pregunta, nunca lo ha sentido de verdad.
¿Quién soy para cuestionar el amor de alguien? Nadie, pero lo hago y punto. Quiero cuestionarlo y creo que tengo la razón. Y si no es así, me importa un pimiento.
¿Esto es lo que quiere un hombre? ¿Una mujer que cuestione todo?
No… quiere como he dicho, esa mujercita entregada o no entregada, que esta ahí para charlar y hablarle de su familia, de su hermana, de Juan el marido de su amiga…al poco tiempo están todos juntos, las parejas de matrimonios amargados, compartiendo una vida vacía y asquerosa. Cada uno pensando en perder de vista al de enfrente y emprender una nueva vida… soñando con mujeres ardientes, mujeres pasionales, mujeres que rozan el limite, divertidas, diferentes. Y cuando las tienen, entonces son demasiado complicadas, entonces el respeto es la base fundamental de todo, cuando antes el maldito respeto les pesaba como un lastre enorme y solo pensaban en amar después de tener una discusión, en reír como nunca, en hacer cosas diferentes, en beber un poco de vino escuchando algo que nunca habían escuchado, en ver películas que pensaban que no existían…
Si, pero lo malo pesa mucho, lo malo es como un cáncer, lo malo al final se convierte en uno mismo. Ellos se van, pero nuestro mal queda aquí, con nosotras, pegado, adherido a nuestra piel. Y lo único que siento es que la vida se ríe de mi, una vez más.
Y sufro, si claro que sufro. Pero no me importa, la vida sigue y yo sigo con ella.



