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Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Fantasmas.
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26 grupos en el turno matutino, 13 en el vespertino. Para la mañana, habilitaron aulas que antes servían de bodegas. Hay un pasillo largo que asemeja a un hospital, uno enfrente de otro hay salones, son antiguos, las ventanas son amplias y los baños dan miedo.
El edificio donde trabajo es muy antiguo, está en el primer cuadro de la ciudad, todos los días llego y siento de golpe una fuerza, pesada algunos días pero otros tranquila y hasta motivante. Tengo un cubículo, donde desde hace dos semanas se supone que me pondrán una computadora y trabajaré desde ahi pero por el momento lo hago con una lap de la directora y en las tardes me paso a un saloncito para doce alumnos que se encuentra a un lado de la recepción.
Siempre que entro a ese salón siento algo raro. Como sombras que están detrás de mi, viendo lo que hago. El miércoles, mientras asesoraba a un maestro que tenía dudas sobre el programa que utilizaremos para subir calificaciones; mi hermana me preguntó por messenger "¿Cómo te ha ido?", distraída, creí contestar "Con mucho trabajo", después vi que me contestó "¿Y eso por qué?", me pareció extraño porque siempre contesto lo mismo, pero vi lo que yo le había escrito una línea arriba y decía: "Con mucho coraje". Trabajo y coraje no se parecen.
Dicen que antes era un asilo y platicando con los maestros sobre esto, recordé que hace como 3 semanas, a eso de las 6 pm entré al baño de las niñas porque el de maestros estaba ocupado, entró una señora mientras me lavaba las manos; una indigente. Me preguntó por papel y le dije dónde estaba, ya que los sanitarios tienen el rollo en la entrada. Antes de entrar dijo cosas extrañas, "El gobierno los mata a todos, ¿verdad?, el gobierno mató a mi hijo, ¿tu me crees?", le seguí la corriente, tenía trabajo por hacer. Salí del baño y supuse que el prefecto la dejó entrar, pero las señoras del aseo me comentaron que a esa hora nadie entra a la escuela por seguridad.
Les pido que me dejen trabajar, que si quieren hablar conmigo lo hagan, pero sin enojo porque no quiero absorber corajes de otros. Mi escepticismo cierra mi sensibilidad.
¿Asustan en mi trabajo? No quiero ser una esponja.
Un fuerte abrazo.



