Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Hay quien apuesta fuerte...
- Hits: 877
- Suscribirse
- Imprimir
Hoy ya no puedo más. Estoy triste, enojada, desesperada, inquieta, molesta, decepcionada, desilusionada... muy pero muy HARTA. Después de una relación de cuatro años con el amor de mi vida, entre diagnosticos TLP, celotipias, depresiones, mucho amor y un año y medio de separación, nos volvimos a encontrar mi Tesoro y yo. No tengo palabras para describir la felicidad y emoción que nos causo vernos luego de tanto tiempo. Todavía me acuerdo e inevitablemente se me iluminan los ojos y una sonrisa enorme enmarca mi rostro. "Rostro de vos" diría Benedetti. Durante tres meses hemos estado saliendo, hablando (yo), escuchando (él), platicándonos todo aquello que hicimos en nuestra ausencia. Me sorprendió diciéndome que esta en terapia, sanando sus heridas y aunque no me ha dicho que quiere volver conmigo, tampoco me dice lo contrario y hoy a 11 días de haberlo visto, de haber conversado 30 min el domingo por el msn, estoy harta de esperar.
Sé que no puedo ser egoista y exigirle una respuesta, sobre todo porque sabemos que la terapia es un proceso que tarda, en el cual él se siente bien. Me ha dicho que está triste pero no el porqué. Decidí darle tiempo porque sé que vivimos muchas cosas muy fuertes pero debo confesarles que estoy desesperada.
Quisiera tanto escribirle un email dandole un ultimatum o exigiendole una respuesta; sin embargo, me doy cuenta de que sólo lo lastimaría e interrumpiría su proceso. No se que hacer, pienso en alejarme para que me extrañe y me valore e imagino como me busca para decirme que me ama con todo el corazón y nunca más va a permitir que nadie nos separe porque desafortunadamente, viví una historia de amor de pelicula (incluyendo a la mujer acosadora que es capaz de hacer cualquier cosa para tenerlo a él y parecerse a mi). En fin... creo que lo mejor es no hacer nada. La vida acomodará las cosas a mi favor y lo amo demasiado como para hacerlo sentir mal. ¡Qué horro soy una cursi!



