Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
¿DE VERDAD YO SOY TLP?
- Hits: 868
- Suscribirse
- Imprimir
Tocaba psiquiatra y le visité. Me hizo esperar más de una hora así que, sumado al problema de mi pié, no entré de mi buen humor en la consulta. Tampoco era para tanto, pero se lo hice saber. Estaba acompañado de una colega y procedí a saludar. Ambos esperaban mi narración. Conté los últimos acontecimientos de mi vida, incluida la visita a la psicólogo, que fue el día 30 y, después de decir que me encontraba bien, lancé mi pregunta: "¿De verdad piensas que soy TLP o que alguna vez lo fui?" "Sí", fue su respuesta.
Le razono: "Realizo evaluciones adaptadas de la realidad y doy respuestas del mismo tipo. Ni padezco ni he padecido pensamiento dicotómico. Ni tengo ni he tenido miedo al abandono. No desrealizo ni despersonalizo. No me pasa aquello de "te amo tanto que te destruyo". Me tengo en gran estima. Se acabó aquello de pasar la vida recomponiéndome, simplemente me levanto y vivo. No consumo alcohol desde hace más de un año y me siento contento por ello. No practico sexo desordenado y vivo con las emociones controladas. No padezco el pavor de la frustración ni del dolor que produce y desde luego nunca he tenido la menor tentación de autolisis. No realizo proyecciones ni negaciones. Mi psicólogo dice que gozo de un largo período de absoluta "normalidad". Y sigo con el etcétera o qué?"
"Bueno, digamos que cuando mi intuición de psiquiatra diga lo contrario, entonces quizá te conteste de otro modo", contestó. Y añadió, "en realidad, lo que preciso es que tus costumbres enraícen, eso es todo. Cuando lo crea conveniente, sólo entonces, puede que cambie mi diagnóstico. De momento me alegro enormemente de que estés tan bien".
Hasta aquí y de forma muy resumida lo que fue mi paso por el psiquiatra. Para los que no me conocéis, diré que yo fui diagnosticado de distimia (depresión menor de más de dos años de duración) hace ya bastante tiempo y que, debido a mi tendencia a establecer relaciones conflictivas, este hombre decidió que yo era TLP. Se da la circunstancias de que él también es el psiquiatra de aquel hombre con quien yo estaba y que es borderline. No sé si por mimetismo en el diagnóstico o por qué otra razon me etiquetó igual. ¡Ah. bueno sí! Siempre ha mantenido la idea -puede que cierta en otros momentos de mi vida-, de que siempre he necesitado mantenerme en el filo de la navaja para poder sentir. Mantiene que el control de mis emociones es tan tremendamente alto que necesito -o necesitaba- experiencias muy fuertes para poder sentir. De ahí lo de mis relaciones tormentosas.
Bueno, yo sigo sin identificarme con el cuadro borderline. Tampoco creo que sea tan importante la etiqueta sólo que desde su diagnóstico sigo cuestionándome si no fui otro de los muchos que han sido colocados en el cómodo cajón de sastre del TLP.



