Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
LA MUJER DESNUDA
- Hits: 639
- Suscribirse
- Imprimir
¿Y qué quieres que te diga? Que entonces tuvimos suerte, porque jugamos la partida y esta vez perdió la muerte.
Mujer desnuda, cuando éramos el viento, llorábamos gimiendo, volando, saliendo, atrás dejábamos nuestros cuerpos, y yo ya no sentía por mi pena porque volando, muy dentro de tu vientre, entre tus ecos, calculadas serán tus fuentes, entre mis gozos y tus sollozos aunaremos los dos nuestras aguas, porque yo tenía hambre de tenerte y de ser hombre también me saciaba, tanto como tú ser de hembra lo intentabas, ¡mujer desnuda!, de ser libre entre mis brazos, prisión de nuestros deseos, allí donde el amor se escondió entre nuestros juegos.
¿Y quién le susurrará a mis cicatrices para que no tengan miedo?
Y contigo, mujer desnuda, se fueron también las tormentas desde que te convertiste en mi musa y me inspiraste para ser poeta, porque gritar tu nombre ya no me asusta aunque sin tu compañía pueda perder la cabeza.
Porque despertar a tu lado después de que seamos agua en nuestras fuentes, con tus abanicos llenos de abrazos, hace sentir a mi corazón más fuerte y aparecer una sonrisa en mis labios.
Y yo susurro tu nombre y recorro con mis dedos tu cuerpo deslizándome entre sus valles y sus montes, mientras te grabo para siempre en mi recuerdo.
Y me pierdo en tus ojos y busco caer en tu boca, mientras en tu alma de ángel yo me asomo cuando se derrumban los muros que nos separan y nos tocan. Y en esos espejos de mis reflejos, mujer desnuda, que yo no pude dejar de mirarlos por eso, aunque a veces sintiese el miedo de un alma más pura, oscuros como mi sombra y claros como tu cielo, tus ojos, siempre fueron los luceros que me guiaron cuando yo caminé en medio en mi perdición, cuando a mí mismo me traicioné; acéchame cuervo de Poe si quieres porque después de la noche más lúgubre siempre llega un amanecer, y yo, no lo dudes, desnuda mujer, para mirarlo, como la espuma y el mar que en su seno queda atrapado, a tu lado por siempre estaré.
Antes llovía en mi alma, mujer desnuda, para regar las espinas que me protegían de la caída más dura, cuando mi corazón se recubría de esquinas y cuando yo le cantaba a la luna, pero desde que te conozco y te quiero, mi alma se ha secado, porque vivo entre los sueños que en mí has despertado.
Y es en esa noche más larga todavía, cuando mi cuerpo al revolverse sigue buscando al tuyo para quererse.
¿Y qué quieres que te diga? Yo me precipité en el abismo y llegué a la otra orilla cuando me guió tu amor por el camino.



