Suscribete
Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
"ARENA MOJADA"
- Hits: 321
- Suscribirse
- Imprimir
ARENA MOJADA
No recuerdo bien el tiempo que hace que ya que no estás, he perdido la cuenta de los días que llevo caminando por este desierto de emociones, dejándome llevar por falsos espejismos aun a sabiendas de que lo eran. Siempre con sed pero sin ganas de beber.
Muchas veces he pensado en el porqué de seguir andando, sabiendo como se, que en este desierto no existe posibilidad alguna de encontrarte... Ni a ti, ni a nadie...
Bajos mis pies, tras de mi, en el horizonte, mire donde mire; solo hay arena, cantidades ingentes de arena ardiente.
Imagino que continuo andando gracias a pequeños auto engaños; haciendo caso a las voces que resuenan en mi cabeza, voces de otros que aseguran que todo desierto tiene su fin, que no hay más que resistir, que al final encontrare agua, que tan solo hay que seguir caminando, hacia delante, hacia el horizonte...
Bajos mis pies, tras de mi, en el horizonte, mire donde mire; solo hay arena, cantidades ingentes de arena ardiente.
Imagino que continuo andando gracias a pequeños auto engaños; haciendo caso a las voces que resuenan en mi cabeza, voces de otros que aseguran que todo desierto tiene su fin, que no hay más que resistir, que al final encontrare agua, que tan solo hay que seguir caminando, hacia delante, hacia el horizonte...
Así que camino sin verdadera voluntad, con la misma rutina de siempre; Me tapo los ojos, para que el sol no me queme y cubro mi piel a conciencia para que el frío de la noche no cale en mí.
Pero el horizonte sigue siendo horizonte y el desierto, desierto. Y lo cierto es que ya me da igual que el paisaje cambie o no, ya ni los espejismos desvían mi mirada y no me desplazo más que, en parte por inercia y en parte por instinto de supervivencia, pero sin ninguna clase de fe, sin tan siquiera ganas de saciar mi sed, sin objeto ni fin.
Pero el horizonte sigue siendo horizonte y el desierto, desierto. Y lo cierto es que ya me da igual que el paisaje cambie o no, ya ni los espejismos desvían mi mirada y no me desplazo más que, en parte por inercia y en parte por instinto de supervivencia, pero sin ninguna clase de fe, sin tan siquiera ganas de saciar mi sed, sin objeto ni fin.
Pero hoy; hoy casi por casualidad (como ocurre con casi todo lo bueno), en uno de mis descansos, sentado sobre la arena he jugado a enterrar mis manos, a enterrarlas en esa misma arena que he pisado un millón de veces, la que cuando el viento se levanta; atraviesa mi piel sin la mas mínima resistencia como si mi cuerpo ya no existiera. Esa, esa siempre idéntica arena, hoy ha querido sorprenderme; Mis dedos no han sentido el calor al que estaban acostumbrados, a cambio una dulce humedad los ha acariciado...
Y despacio muy despacio, como si quisiera asegurarme de que no me estaba equivocando, me he dado cuenta de que estaba tocando arena mojada. Apenas puedo creerlo.. ¡Al fin arena mojada! Algo que me parecía ya imposible en este desierto tan árido como mis esperanzas.
Y despacio muy despacio, como si quisiera asegurarme de que no me estaba equivocando, me he dado cuenta de que estaba tocando arena mojada. Apenas puedo creerlo.. ¡Al fin arena mojada! Algo que me parecía ya imposible en este desierto tan árido como mis esperanzas.
Lo sé; No es agua. No debo precipitarme... Es ¿tan solo? dulce humedad de color dorado que no puedo beber, y aunque pudiera… No debo beber.
Pero al fin algo más que sed. Finalmente se despierta en mí la voluntad de beber. Una humedad que significa que hay agua y que no debería estar muy lejos. Una tenue promesa de que quizá pronto pueda calmar la sed.
Pero al fin algo más que sed. Finalmente se despierta en mí la voluntad de beber. Una humedad que significa que hay agua y que no debería estar muy lejos. Una tenue promesa de que quizá pronto pueda calmar la sed.
Promesa no ya de que aparezcas de nuevo en medio de una tormenta de arena, si no de que quizá pueda llegar al fin de esta travesía desértica e ilusionarme con algo nuevo.
Un encuentro inesperado, una risa sincera, una piel dorada, un cuello de cisne, una manera de hablar desconocida, una grata sorpresa, una vana esperanza…pero una esperanza al fin y al cabo.
Tras un largo tiempo deleitándome en esta, para mi, nueva experiencia, he desenterrado poco a poco mis manos viendo como la arena resbalaba despacio entre mis dedos. Y, despues de mucho tiempo, mientras sacudía la poca arena mojada restante pegada a mis manos; mis ojos, aun a riesgo de quemarse, se han atrevido de nuevo a mirar directamente al sol. En ese momento una mueca ha torcido mi boca. No sé si a esa mueca podría llamarle una sonrisa, pero desde luego; es lo más parecido a ello que he tenido en mucho tiempo.
Tras un largo tiempo deleitándome en esta, para mi, nueva experiencia, he desenterrado poco a poco mis manos viendo como la arena resbalaba despacio entre mis dedos. Y, despues de mucho tiempo, mientras sacudía la poca arena mojada restante pegada a mis manos; mis ojos, aun a riesgo de quemarse, se han atrevido de nuevo a mirar directamente al sol. En ese momento una mueca ha torcido mi boca. No sé si a esa mueca podría llamarle una sonrisa, pero desde luego; es lo más parecido a ello que he tenido en mucho tiempo.
Etiquetas: sin etiqueta



