Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Ser TLP en Argentina...
- Hits: 893
- Suscribirse
- Imprimir
El “karma” de ser TLP en Argentina… la comida y la belleza que te empujan al abismo una y otra vez.
Hoy cuando abrí mi casilla de mails y recibí la propuesta de contarle al resto de los que padecen TLP como yo, cómo es vivirlo en relación a mi país… un alud de cuestiones se me pasaron por delante de mis ojos… escenas, vivencias cotidianas y momentos en los cuales fui la protagonista, sin quererlo, entenderán por qué, aparecieron delante de mí.
Y quizás una buena forma de desahogo es contarles al resto, cómo se vive, al menos como lo vivo yo, en Buenos Aires, Argentina, un país donde el culto a la belleza y a los estereotipos vacíos es moneda corriente en todos los ámbitos que rodea a la mujer argentina.
Obviamente que mi padecer hace que, algunas de mis amigas envidien que entre en un talle “26” de pantalones… si supieran el precio que tengo que pagar por “lucir”ese talle 26, gustosa les entregaría mi vacío constante y mi dolor, a cambio de un talle “34” como el que ellas usan.
No obstante ello, en las vidrieras (escaparates) de todas las tiendas, los maniquíes se parecen tanto a mí… ahí impávidos, sin movimientos, vacíos, algunos de ellos hasta sin ojos… con la mirada perdida… buscando ese “algo” que en algún lado está pero no sé dónde. Todos ellos luciendo mi talle “26”, y todas las mujeres queriendo parecerse a ellos, haciendo esfuerzos casi sobrehumanos para calzarse ESE pantalón… el que está en la vidriera… no el que está colgado adentro… ese no… el de la vidriera… Entonces las mujeres comienzan una carrera alocada contra esos kilos de más que LA SOCIEDAD dice que tiene para poder entrar en ese pantalón y en ningún otro.
Y si pudiera gritar en el medio de los shoppings??!!! Obviamente que me seguirían tratando de LOCA… pues claro… además de TLP tengo, como dicen algunas de mis amigas, el “descaro” de hablar porque obviamente yo entro en un talle “26”. SI supieran, por un instante, que la “antipatía” que me causa la comida no es porque no quiero sino porque NO PUEDO?!.
Y los hombres argentinos… aquellos que se jactan de la “carne argentina”… pero que rechazan a aquellas que no lucen un talle “26” porque son “gordas”. Y yo, dentro de un 26, estoy encerrada, atrapada, cercada, acorralada pero por sobre todas las cosas… vacía… sí… ése vacío que sólo vos que estás del otro lado leyendo esto puede REALMENTE entender…
Así es como de un lado y del otro, la mujer argentina padecemos… empujadas siempre al abismo del perfeccionismo del cuerpo, haciendo culto al vacío que con nada se llena; así padecemos de alguna manera todas, o casi todas… algunas por más otras por menos, pero todas al borde… BORDER LINE…



