Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Siete pecados.
- Hits: 540
- Suscribirse
- Imprimir
Éramos 7.
Siete amigos, tres parejas y un gay, los siete pecados capitales.
Los únicos casados representaban la gula (él), que degustaba de los manjares alimenticios al por mayor y ella; la avaricia, pues administraba tan meticulosamente el sueldo de ambos que hasta se encargaba de darle el dinero de los camiones para la semana a su marido; el cual, cada quincena religiosamente le entregaba su sueldo.
La otra pareja representaban la ira y la soberbia. Él se ponía tan violento cuando se peleaban que hubo una vez en la que hasta la policía tuvo que intervenir. Ella, hablaba de su maestría o de lo mucho que había invertido en ella, de su casa en provincia, entre otras cosas. Tan superior a todos que quiso andar con mi novio en una de las tantas veces que dejamos de ser pareja.
Nuestro amigo gay, era la lujuria. Degustaba (también) de los placeres carnales más por soledad que por gusto a mi parecer (y al de todos). Por más consejos que le diéramos, todos los fines de semana terminaba en un antro buscando amor de una noche.
¿Mi novio? Él era la pereza. Llevaba años estudiando música y con ganas de entrar a antropología. Con su casa igual que cuando se cambió a vivir en ella, aún sin gas, aún sin conectar la estufa. Pereza. Flojera.
Y yo... Yo era la envidia. Envidiaba la salud mental de los demás, envidiaba la estabilidad emocional de los cuentos, el amor transparente de una pareja. Yo quería tener una pareja estable. A pesar de todo. De mi y mis locuras, a pesar de mi y mis cortadas. Pero mi flaco me enseñó que una duda puede más que una razón.
Siete pecados, siete amigos que podíamos hablar de cualquier cosa en una mesa del café. Nuestro cafetín de esta ciudad o los comidones en casa del matrimonio donde no era necesario que yo bebiera para sentirme en ambiente pues no era la única abstemia. Extraño esos días en los que era aceptada por ellos así como soy. Por lo que soy. Los extraño mucho a todos. ¿A él? Lo sueño, pero la resignación es mi mejor regalo. Espero que encuentre a alguien que lo ame como yo pero que no le haga tanto daño. "Ya nos encontraremos en otra vida, cuando ambos seamos gatos."
¿Por qué salen lágrimas de mis ojos? ¿Por qué el pasado me duele tanto? Ya no está para besar mis cicatrices y decirme que me ama a pesar de ellas y por ellas. Ya no está para abrazarme en las noches y presionar mi cabeza para aminorar las migrañas. Ya no está para fumarnos un cigarro en el balcón. Ya no está, ya no estoy. Ya estoy con alguien más.
Un fuerte abrazo.



