Suscribete
Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Volver la mirada
- Hits: 739
- Suscribirse
- Imprimir
(Copio y pego desde mi espejo)
Era guapa, joven, confiada y demasiado llamativa para un Buenos Aires desmadrado por la reciente adquisición de la libertad desmedida por el fin de la dictadura. Ella había crecido en Brasil, otros eran los miedos por lo tanto otras eran las precausiones a tomar… y su instinto algo aventurero la llevaba a lugares y situaciones que hoy, con la experiencia de los años hubiera evitado.En un país hasta entonces reprimido durante tanto tiempo proliferaban los locales que siempre habían estado... pero la clientela se ampliaba y resultaba difícil para los dueños llevar el control como hasta entonces.
Ella llego, ávida de diversión y bailo toda la noche sola, por entones un Whisky con hielo era suficiente para sentirse relajada y no perder el mando de la situación. Era un local para homosexuales aunque siempre estaba el pesado de turno que soltaba las plumas para poder entrar con el fin de saciar su morbo… ella esquivo sus intentos de persuasión unas cuantas veces aquella noche y al fin lo vio desistir y marchar.
Cuando empezó a amanecer ella salio y camino cien metros por la gran Av. Canning y junto a la parada del 15 espero el autobús que la devolvería a su casa en apenas diez minutos. Fue entonces que sintió la presión de algo circular y pequeño en su espalda y una vos que le dijo –camina y no grites que soy poli y si no te pongo un gramo y te llevo a comisaría. Ella no se animo ni siquiera a mirar para atrás, obedeció. Fueron apenas cien metros y un piso por escalera pero que a ella le pareció una eternidad. Al entrar, una mano tapo su boca, la otra la empujo contra el sofá, le subió la falda y le bajo las bragas…. y sin mas, aquel extraño se la metió y bombeo unos minutos tirándole del pelo y dicientote que si grataba la mataría… cuando termino, la empujo al suelo y se desplomo en el sofá… el arma sobre la mesa le confirmo que aquello era real y viéndolo inmóvil, salio en silencio…
Confusa volvió al local y llamo a la policía, la cual la convenció que denunciarlo no tenia sentido teniendo en cuenta de donde salía…
Sintiéndose sucia y culpable tomo un taxi hasta su casa, asqueada se ducho y se froto con una esponja con tanta fuerza que llego a lastimarse… luego se durmió y no hablo de ello con nadie nunca.
…hasta hoy.
Ella era yo.
… y si se los cuento es por que aquí me siento contenida. Supongo que sacarlo me hará bien… lo siento.
Etiquetas: sin etiqueta



